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¿Cómo llegó Sadio Mané a ser una de las figuras más reconocidas del fútbol africano?

Por: Santiago Urrego 

En el mundo del fútbol, estamos acostumbrados a ver estrellas que brillan por sus coches, mansiones y relojes de diamantes. Pero luego está Sadio Mané. El «león de Bambali» no solo se destaca por su velocidad y sus goles, sino porque ha decidido que su éxito le pertenece a todo su país. Su historia no es sólo deporte; es una clase maestra de cómo superar la adversidad y convertir el dolor en un motor de cambio total. 

El Héroe del partido contra Egipto en la semifinal de la Liga Africana de Naciones fue Mané. Gracias a él Senegal va a jugar su segunda final en este certamen. 

En esta edición Sadio Mané ha jugado los 6 partidos y se espera que juegue la final como titular. Ha hecho 2 goles y 3 asistencias.

Sadio nació un 10 de abril de 1992 en Bambali, una aldea remota de Senegal, en África, donde las oportunidades eran casi nulas. Sadio creció en una familia muy religiosa; su padre era el Imam de su región, un líder religioso musulmán que preside la oración en la mezquita y, de hecho, le prohibió jugar al fútbol porque quería que se enfocara en la religión. 

Pero el destino le tenía preparado un cambio radical: a los 7 años, su padre murió tuvo un quebranto de salud que requería asistencia médica compleja y no pudo ser atendido porque en el pueblo no había hospital. 

Ese momento lo cambió todo. Mientras otros se habían rendido, Sadio juró que llegaría a la cima para que nadie más en su hogar sufriera por falta de atención médica. A los 15 años, con la ayuda de su amigo Luc Djiboune, se escapó a Dakar, capital de Senegal, para buscar una oportunidad.

Llegó a las pruebas de la academia Génération Foot con lo que llevaba puesto: unos pantalones rotos y unas botas en mal estado. El scout se rió y le preguntó cómo pensaba jugar así, pero Sadio solo pidió 15 minutos. Fue suficiente: ese día nació la leyenda.

​Su salto a Europa fue una montaña rusa. Empezó en el Metz de Francia, donde al principio estaba tan desconectado de África que pedía que le tomaran fotos para enviarle a su madre y probarle que realmente estaba allí. El comienzo del éxito rotundo llegó en la Premier League. En 2015, con el Southampton, rompió el sistema al marcar el hat-trick más rápido de la historia de la liga: 

¡Tres goles en solo 2 minutos y 56 segundos!  

​Luego llegó su etapa dorada en el Liverpool. Junto a Klopp, se convirtió en uno de los mejores del mundo, ganando la Champions en 2019 y la Premier League en 2020. 

Pero para Sadio, el trofeo más importante fue la Copa Africana de Naciones de 2022. Tras fallar un penal al inicio de la final contra Egipto, demostró su mentalidad de acero al marcar el tiro definitivo en la tanda de penales en un partido que había quedado empatado en el tiempo reglamentario. Fue el primer título para Senegal y el momento en que se convirtió en un Ídolo. 

​Lo que hace destacar a Mané más allá de su talento es su compromiso social. Mientras otros acumulan Ferraris, él construye infraestructura para su país. En Bambali levantó un hospital para que no se repita lo de su padre y una escuela secundaria. Además, instaló red 5G, una oficina de correos y le otorga un sueldo mensual de 70 euros a cada familia pobre de Bambali.

​Su fichaje al Al-Nassr en Arabia Saudí, ganando unos £650,000 semanales, poco más de 3 mil millones de pesos colombianos. Esto no solo representa  un retiro dorado del fútbol europeo; es una estrategia para maximizar los fondos para su gente. Incluso ha comprado el club francés Bourges Foot 18 para crear una academia que sirva de puente a los jóvenes talentos de Senegal.

Ser futbolista profesional es la ilusión de muchos jóvenes alrededor del mundo sin embargo el contexto es diferente según donde nazcas, Santiago Valencia periodista deportivo lo describe de la siguiente manera: “El fútbol es una profesión compleja, que exige salir de la zona de confort y enfrentar diversas situaciones incómodas para alcanzar el sueño.”

En África, en cambio, no existen tantas oportunidades educativas ni apoyos académicos, existen problemas como la edad falsificada y la baja inversión en infraestructuras deportivas y en Colombia, la dificultad es también alta, con un gran peso del factor económico, aquí es común la necesidad de tener “padrino” o “rosca” para llegar al profesionalismo.

Las lesiones tempranas también afectan la carrera de muchos jugadores, y los factores económicos limitan el acceso. Los agentes a menudo prometen mucho pero no cumplen, haciendo que el camino hacia ser futbolista profesional sea cerrado y con pocas oportunidades abiertas

En estos momentos es donde se observa que estar bien rodeado, contar con un apoyo desde un núcleo familiar desde las personas más cercanas y cuidar tu salud tanto física como mental, es fundamental para alcanzar tus sueños en este caso el de ser futbolista profesional.

Por ahora, Mané y la selección senegalesa se enfrentarán a la anfitriona Marruecos en la final de la Liga Africana de Naciones el 18 de enero a las 2 de la tarde para definir quién se llevará la corona del fútbol africano.