
Ilustración: Isabella Meza Viana
Por Alejandro Valencia Carmona
BTS vuelve a los escenarios con una gira global. La banda surcoreana anunció su regreso y llevará su música en vivo a Asia, América, Europa y Medio Oriente, incluso con fechas en Colombia Los integrantes del grupo habían tomado una pausa para terminar su servicio militar. El concierto de regreso será transmitido en vivo por Netflix, que también lanzará un documental sobre el proceso creativo del quinto álbum de la banda «ARIRANG«.
El regreso de BTS que ha recibido 5 nominaciones a los Grammy es uno de los más esperados por sus millones de fans alrededor del mundo. Confirma que el pop global ya no gira solo alrededor de la música en inglés: hoy Corea y América Latina también marcan el ritmo del mundo.

A Natalie Cock, de 22 años, le llegó una recomendación de BTS en Youtube. Sonó “Fire” y se enamoró de la banda.
“Realmente lo que más me gusta del K-pop son sus ritmos y sus coreografías, sus bailes y sus videos”, dice Natalie que, aunque no entiende coreano ni inglés, busca todas las traducciones de las letras de las canciones que escucha.
En América suena BTS desde Alaska hasta la Patagonia. Los fans del continente americano ponen el 35 % de las reproducciones de BTS de todo el mundo. El 20% son de Latinoamérica y 15% de Estados Unidos.
Y cuando conectan con una canción, no es pasajero. En 2026, BTS alcanzó un hito histórico: 42 canciones llegaron al puesto número uno en las listas de popularidad. Por su parte, Billboard estima que el regreso de BTS superará los 1.000 millones de dólares en ganancias.
Para el periodista musical Andy Sarmiento la popularización de la música que parece tan lejana “nace de la necesidad de querer conocer el mundo a través de los sonidos”. Las plataformas de streaming son clave en eso. Pues tenemos en la palma de la mano un celular con el que podemos viajar conociendo la música de todo el mundo.

Según él, esto es un síntoma de un mundo más entrelazado, pero que también responde a estrategias comerciales. “Eso nos ayuda a sentirnos más cerca y más globalizados, a sentirnos un poco más cultos, a sentir que conocemos un poco de culturas que son muy lejanas de las nuestras”, dice Andy.
Pero los latinos no se quedan atrás
El pop global ya no suena igual; ahora tiene todo el «flow» de Latinoamérica también. Lo que antes era solo una tendencia, hoy es la realidad: los artistas latinos también son protagonistas en las listas de los más escuchados. Bad Bunny rompió todas las reglas del juego, demostrando que no hace falta cantar en inglés para ser el número uno en los Grammy. Con su mezcla de reguetón, salsa y plena puertorriqueña, puso al mundo a escuchar música con raíces latinas.
Por otro lado, Karol G, «La Bichota», llevó el empoderamiento femenino a la cima con himnos que conectan con cualquiera, sin importar el idioma y sumando casi 50 millones de oyentes mensuales en Spotify. Al mismo tiempo, Rauw Alejandro le metió futurismo y pasos de baile increíbles al pop, mientras que Peso Pluma hizo que el regional mexicano se volviera un fenómeno viral en TikTok y escenarios internacionales.
Y no se queda atrás J Balvin. El “niño de Medellín” sigue siendo uno de los artistas latinos más escuchados del mundo, con más de 70 millones de oyentes mensuales en Spotify a comienzos de 2026. Él al igual que Karol G, tienen documentales sobre sus vidas en plataformas de streaming.
Con el sencillo “Ella baila sola”, Peso Pluma se posicionó en el número cuatro en la lista Billboard Hot 100, siendo el lugar más alto para cualquier artista mexicano en Estados Unidos.
Y no se puede olvidar el fenómeno mundial que fue “Despacito”, de Luis Fonsi y Daddy Yankee que está cerca de llegar a las 9 mil millones de visitas en Youtube. Estos artistas no solo hacen música; están definiendo cómo nos vestimos, cómo bailamos y qué vibra se siente en los festivales.
Es música que suena en todo el mundo. Henry, un adolescente de 12 años, en Inglaterra, dice que le encanta la música latina. Describe el ritmo como “totalmente diferente, genial y atrevido».
El periodista Andy Sarmiento explica que “desde ese lado del mundo ven la cultura latina como algo muy folclórico, muy de celebración, muy carnavalesco y eso para ellos no es tan frecuente, no es tan habitual”. Por eso artistas de este lado del mundo hacen eventos en ciudades que hace 20 años era impensable para un latino, como Japón, por ejemplo.
La lista sigue con nombres como Rosalía, Camila Cabello o Manuel Turizo, quienes demuestran que el talento está repartido por todo el mundo. El pop actual es más diverso y global que nunca, gracias a acentos que antes no sonaban en radios de Londres o Tokio y que hoy incluyen voces de Colombia, México, Argentina o Corea.
Pero surge una duda, ¿los artistas que no cantan en inglés tienen que hacerlo para pegar en el resto del mundo? BTS comenzó a cantar sus canciones en inglés también y eso no le gustó nada a Natalie.
“Siento que el K-pop es en coreano. Está bien que salgan de esas fronteras, pero hay canciones de K-pop que las sacan 100% en inglés entonces no mantiene el sentido de ser música coreana”, dice.
El periodista musical Sebastián Peña lo analiza desde una mirada latinoamericana y recuerda lo difícil que fue para los artistas que abrieron camino a otras culturas, incluso cuando fueron criticados por cantar en inglés para poder llegar más lejos.
“La industria de la música latina tiene que expandir sus horizontes antes para competirle a la música anglo que sí tiene presencia en todo el mundo. Si es una estrategia comercial, hay que celebrar que nuestros artistas se puedan beneficiar de eso”, dice Sebastián, quien recuerda a figuras como Shakira, Enrique Iglesias o Ricky Martin que entraron a ese mercado global, rompiendo barreras, sin ocultar su identidad latina o hispana.


