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¿Por qué los estudiantes no salen bien preparados del colegio?

Ilustración: Isabella Meza Viana

Por: Redacción Radio Trompo

¿Sabías que solo 13 de cada 100 estudiantes en Colombia terminan el bachillerato con los conocimientos que se esperan de ellos?

Estas cifras vienen del Ministerio de Educación y el ICFES y muestran un camino lleno de obstáculos:

De cada 100 niños que empezaron primero de primaria en 2013, solo 55 llegaron a grado 11 en 2023.

Para Neider Torregloza, estudiante de grado 11 de la Escuela Normal Superior del Alto Sinú, en Tierralta, Córdoba, hay una razón para que haya tanta deserción: la falta de oportunidades.

“Muchos se retiran porque no encuentran forma de ingresar a una universidad, por eso se desmotivan”, dice Neider.

De esos que llegaron al final, solo el 23 % demostró buenos resultados en Matemáticas, Lectura Crítica, Ciencias Naturales y Sociales.

Para Laura Pico, profesora de la Escuela Normal Superior del Alto Sinú, estos números son preocupantes. Para ella, “la meta de la educación es que todos nos formemos y logremos nuestros objetivos”.

Solo 13 de cada 100  estudiantes logran graduarse del colegio con un nivel satisfactorio, esa fue la conclusión de un estudio realizado por tres universidades: la Javeriana, los Andes e Icesi. 

El informe que se llama Las Implicaciones de la Inacción en la Educación Media en Colombia  muestra que el lugar donde naces en Colombia marca tu futuro. Es lo que los expertos llaman «brechas territoriales«. 

En lugares como Envigado o Sabaneta, cerca de Medellín, unos 40 de cada 100 estudiantes logran un nivel «avanzado». Pero en departamentos como Chocó o Vichada, solo 1 de cada 100 consigue este nivel.

En esos departamentos hay que nadar en contra de la corriente.

Esto significa que un joven en una zona rural tiene muchas menos oportunidades que uno en una gran ciudad, aunque ambos tengan las mismas ganas de aprender.

Es que las diferencias son gigantes. En algunas ciudades de las 100 personas que deberían estar estudiando, 80 van a clases, mientras que en algunas zonas rurales solo 10 de cada 100 van a una escuela o colegio a estudiar.

Alexander Niño Contreras, un joven de 18 años, de Bogotá, acaba de terminar su bachillerato, pero siente que el colegio le quedó debiendo.

«No salí tan preparado como esperaría», cuenta Alexander.

Para él, el problema principal es cómo se enseñan las materias. Alexander explica que veía «más teoría que práctica». No tenía laboratorios de química o física, tampoco espacios para experimentar con la música y el arte. 

Le costó descubrir qué le apasionaba.

«No tengo claro qué estudiar o qué hacer. Me habría gustado que se le diera más importancia a las artes y que en materias como química o matemáticas. Que hubiera cosas experimentales. Eso incentiva a los estudiantes», asegura.

Sin embargo, tuvo una buena puntuación en las pruebas Icfes y ganó una beca para estudiar en una universidad privada. 

Pero escogió mal la carrera porque no sabía bien qué quería y se salió. 

A Esthefany Montalvo, de la Escuela Normal Superior del Alto Sinú, en Tierralta, le pasa algo similar. Allá tampoco pueden practicar mucho. 

“Para química solo vemos las cosas, pero no las ponemos en práctica. En tecnología nos falta internet. Tenemos los computadores, pero no tenemos cómo conectarnos para hacer nuestros trabajos, dice Esthefany.

Laura Arbeláez, investigadora del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana, ha estudiando este problema. Ella explica que lo que medimos hoy son principalmente habilidades cognitivas (lo que sabemos de matemáticas o lectura), pero que el reto es enorme.

«De por sí, el joven que logra llegar a grado 11 ya superó muchos obstáculos económicos y familiares», explica Laura. Sin embargo, dice que graduarse sin los conocimientos sólidos pone a los jóvenes en una situación peligrosa.

Según la investigadora, tres de cada cuatro graduados se enfrentan a un futuro «sombrío»:

Tienen pocas posibilidades de entrar a la universidad.

Terminan en trabajos informales con salarios bajos.

Tienen menos opciones de mejorar su calidad de vida.

Aunque el panorama parece difícil, terminar el colegio sigue siendo muy importante. Los investigadores encontraron que:

Quien termina el bachillerato puede ganar un 20 % más que quien no lo hace.

Los ingresos pueden ser el doble comparados con alguien que solo terminó la primaria.

La educación superior puede dar más frutos que casi cualquier otra inversión.

El problema es que, si el diploma no viene acompañado de verdaderos aprendizajes, el mercado laboral no lo valora igual.

Es decir, no basta con tener el diploma. 

Muchos planes se enfocan en que más gente entre a la universidad. Pero los investigadores dicen que esto no es suficiente. 

Hay que arreglar el colegio antes de que los estudiantes se gradúen. Laura Arbeláez propone una solución clave: mejorar la formación de los profesores.

«No hablo de cambiar las carreras universitarias, sino de una formación continua para los docentes que ya están hoy en el aula», dice Laura.

Esto implica que los profes se sigan formando. Y también que los estudiantes puedan llenar esos vacíos de conocimientos que todavía tienen de primaria.

Especialmente para aquellos que enseñan en las zonas más olvidadas del país.

También es necesario mejorar la conexión a internet, los edificios de los colegios y, sobre todo, la forma en que se enseña, para que jóvenes como Alexander no sientan que el colegio es solo un montón de hojas con teoría aburrida.

El estudio es un llamado de atención. Cada año que pasa sin mejorar la calidad de la educación media, es una oportunidad perdida para miles de jóvenes.

Invertir en educación no es solo una cuestión de justicia, es la mejor inversión que puede hacer un país. Y así construir una mejor sociedad.

Así como lo dice Neider: “En la institución donde yo me encuentro le importa que nosotros podamos aportar un granito de arena a nuestra sociedad.  Ese un tema que a mí realmente me interesa”

De todas formas, Colombia necesita que sean más los bachilleres que se gradúen del colegio y que cada vez salgan mejor preparados. 

Y tú, ¿crees que en tu colegio te están preparando bien para el futuro o sientes que se queda corto? Te leemos en los comentarios de las publicaciones de nuestras redes sociales.