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¿Cómo llegó Sadio Mané a ser una de las figuras más reconocidas del fútbol africano?

Sadio Mané es uno de los futbolistas más conocidos de África. Su recorrido ayuda a entender cómo el deporte funciona como un sistema: depende del lugar donde se nace, del acceso a oportunidades y de las decisiones que se toman con el tiempo.

Mané nació el 10 de abril de 1992 en Bambali, una aldea rural de Senegal. En ese lugar no había hospital ni servicios médicos especializados. Su familia era musulmana y su padre era imán, es decir, el líder religioso que dirige las oraciones de la comunidad. Por esa razón, en su infancia no se esperaba que se dedicara al fútbol.

Cuando Mané tenía siete años, su padre murió tras una enfermedad que no pudo ser tratada en la aldea. La causa fue la falta de infraestructura de salud. A partir de ese hecho, Mané buscó una salida distinta. El fútbol apareció como una posibilidad para cambiar su situación personal y, más adelante, la de su comunidad.

¿Hay un camino para llegar al fútbol profesional?

A los 15 años, Mané viajó a Dakar, la capital de Senegal. Allí se presentó a las pruebas de Génération Foot, una academia que forma jugadores jóvenes y tiene acuerdos con clubes europeos. Estos acuerdos funcionan como puentes: permiten que talentos locales entren a sistemas deportivos con más recursos.

Mané fue aceptado y, años después, llegó al Metz, en Francia. Ese paso fue importante porque el fútbol europeo tiene más inversión, mejores contratos y mayor visibilidad. En 2015 llegó a la liga inglesa, donde marcó un récord al anotar tres goles en menos de tres minutos con el Southampton. Luego jugó en el Liverpool y ganó títulos como la Liga de Campeones y la Premier League.

En la selección de Senegal, su momento más importante fue la Copa Africana de Naciones de 2022. En la final contra Egipto marcó el penal decisivo. Ese gol permitió que Senegal ganara su primer título continental. El resultado fue importante porque reforzó el lugar del país en el fútbol africano.

¿Qué pasa cuando un deportista usa su éxito fuera de la cancha?

Con el dinero ganado en su carrera, Mané financió un hospital y una escuela en Bambali. La relación es directa: la falta de servicios afectó a su familia y, años después, los recursos del fútbol permitieron cubrir esa necesidad. También apoyó proyectos de conectividad y ayuda económica local.

Tras su fichaje por Al-Nassr, uno de los clubes con mayor inversión en Arabia Saudí, Mané compró un club en Francia para crear una academia juvenil. La idea es ampliar el sistema de oportunidades para jóvenes africanos.

Senegal se prepara para disputar una nueva final continental. El recorrido de Mané muestra cómo el deporte conecta educación, economía, salud y comunidad.