
Por: María Angélica Orozco
El cine comunitario es una forma de contar historias con videos hechos por las mismas personas de una comunidad y para su propia comunidad. Se construye entre todos, de manera participativa, donde cada persona puede opinar, crear y decidir qué historia quiere compartir.
Para entenderlo mejor, conversamos con Iván Fernando Vega, un joven realizador audiovisual que explica que el cine comunitario sirve para contar lo que sucede en un territorio desde las experiencias de quienes viven allí. Hoy, muchos niños, niñas y jóvenes se animan a contar lo que viven y lo que sienten a través de videos.
Más que una producción profesional, el cine comunitario es un trabajo en equipo: jóvenes, líderes y habitantes usan la cámara para expresarse, reflexionar sobre su realidad y compartirla con otras personas. Ellos deciden qué contar, cómo contarlo y por qué hacerlo. Así, los videos se convierten en recuerdos importantes que guardan la historia del lugar donde viven.
¿Cómo empezó todo?
Iván es comunicador social y realizador audiovisual. Su historia comenzó en la Universidad de Antioquia en 2012. Allí descubrió que la televisión, la fotografía y el periodismo no solo servían para crear contenidos, sino también para ayudar a las comunidades y generar cambios positivos a través del arte.
Comprendió que podía contar lo que pasaba en su territorio no como alguien que mira desde afuera, sino como alguien que hace parte de él y quiere conservar sus memorias. Para Iván, cada video es como una investigación que ayuda a entender mejor la cultura y la forma de ver el mundo.
El cine como forma de mostrar otra cara del territorio
El Bajo Cauca ha sido conocido durante años por problemas como la violencia y la presencia de grupos armados, lo que ha hecho que muchas personas lo vean solo desde el conflicto. Sin embargo, también es un lugar lleno de cultura, naturaleza e historias valiosas.
El cine comunitario ha permitido mostrar esa otra cara del territorio. Gracias a los videos, más personas pueden conocer cómo es realmente la vida allí y entender mejor a sus habitantes.
El Festival de Cine del Bajo Cauca
De esta idea nació el Festival de Cine del Bajo Cauca, que ya lleva varias ediciones. Es un espacio donde el cine colombiano llega a lugares donde normalmente no se proyecta y donde la comunidad puede reunirse para dialogar y compartir.
Cada año participan estudiantes, jóvenes y personas interesadas en el arte para contar sus propias historias desde su mirada.
Hacer cine desde los territorios no es fácil
En la región no hay muchas escuelas de cine ni equipos técnicos, y el apoyo es limitado. Aun así, la creatividad y el trabajo en equipo han permitido que muchas comunidades cuenten sus historias.
Algunos videos han ayudado a que se conozcan problemas y necesidades del territorio y a que las autoridades presten atención. Además, muchos jóvenes han aprendido a hacer cine y continúan creando.
Para Iván, lo más importante no es tener equipos profesionales, sino animarse a contar historias. Incluso con un celular se pueden crear videos que muestren lo que se vive y se siente en la comunidad y que ayuden a que otros la conozcan mejor.






