Selecciona tu nivel de lector

¿Por qué es tan difícil recibir ayuda en salud mental?

Ilustración: Isabella Meza Viana

Por: María Angélica Orozco

 Esta historia trata temas de salud mental delicados y menciones al suicidio. Se recomienda discreción.

Tal vez alguna vez has escuchado frases como: “los jóvenes de hoy son muy sensibles” o “todo está en la cabeza”. A veces a eso le dicen “generación de cristal”. Pero la verdad es distinta.

No es que los niños y jóvenes de hoy sean más débiles. Lo que pasa es que ahora hablamos más de lo que sentimos. Antes, muchas personas se guardaban todo en silencio.

Sentir tristeza, ansiedad o estrés no es algo nuevo. Siempre ha existido. La diferencia es que hoy nos atrevemos a decirlo en voz alta.

Aun así, pedir ayuda sigue siendo difícil. A veces se siente como empujar una piedra gigante: haces un gran esfuerzo, pero parece que no avanzas.

Si alguna vez te has sentido así, hay algo importante que debes saber: no estás exagerando y no estás solo.

“A mí me diagnosticaron desde muy temprana edad ansiedad que fue lo que empecé a tener. Esto más que nada se desarrolló durante la pandemia”, cuenta Jorge, un joven de 17 años. 

Él empezó a tener los síntomas desde pequeño, pero las cosas se fueron empeorando poco a poco por problemas en su familia y el bullying que recibía en el colegio. 

Para entender mejor lo que pasa, miremos algunos datos:

En Colombia, muchas personas han tenido problemas de salud mental en algún momento de su vida.
Algunas sienten ansiedad, viven con depresión, y muchas no reciben la ayuda que necesitan.

De hecho, de cada 10 personas que se tienen deopresión, solo 2 reciben apoyo. Eso significa que muchas personas están pasando por momentos difíciles sin ayuda.

A veces pensamos que sentirnos mal es porque hay algo malo en nosotros. Pero no es así.

Cómo te sientes también tiene que ver con lo que pasa a tu alrededor:

  • Tu familia
  • Tu colegio
  • Las situaciones difíciles que puedas vivir

No es lo mismo estudiar tranquilo que hacerlo con preocupaciones o problemas. Las emociones muchas veces son una respuesta a lo que vivimos.

Hay varias razones:

  1. El sistema de salud
    A veces la ayuda llega tarde. En algunos lugares ni siquiera hay psicólogos o centros de atención cercanos.
  2. El dinero
    Algunas personas pueden pagar ayuda más rápido, pero otras tienen que esperar mucho tiempo para una cita.
  3. El estigma
    Todavía hay personas que creen que ir al psicólogo es “estar loco” o que mostrar emociones es una debilidad.
    También hay quienes dicen que los hombres no deben llorar, pero eso no es cierto. Todos tenemos emociones.

Por eso, muchas veces las personas se quedan calladas, aunque necesiten ayuda.

Los estudios muestran que muchos problemas de salud mental comienzan cuando somos jóvenes, incluso antes de los 18 años.

Eso significa que lo que sientes ahora es importante y merece atención.

También se ha visto que no todos logran mejorar rápido, muchas veces porque no tienen suficiente apoyo.

La terapia y los profesionales son muy importantes, pero no son lo único que ayuda.

También sirven cosas como:

  • Hacer deporte
  • Dibujar o hacer arte
  • Hablar con amigos o familia
  • Sentirse parte de un grupo

Estos espacios ayudan a “respirar” cuando todo se siente difícil.

Jorge lo resume así: “No tienen que cargar sobre cargar todo ese peso solos. Eh, hay personas que los quieren, sean sus amigos, primos, personas en quienes ustedes confíen”. 

En Colombia se han creado leyes y programas para mejorar la atención en salud mental.
Por ejemplo:

  • La salud mental es un derecho
  • Puedes pedir ayuda psicológica más fácilmente
  • Los colegios deben enseñar sobre emociones desde que somos pequeños 

Aunque suena bien, todavía falta mucho para que todo funcione como debería.

No hay una solución mágica. Pero hay algo muy importante:

Hablar con alguien de confianza puede ser el primer paso para sentirte mejor. Puede ser un amigo, un familiar o un profesor.

Porque cuidar la salud mental no es solo tarea de médicos o del gobierno. También es de todos: amigos, familias y colegios.

Y poco a poco, entre todos, podemos construir un lugar donde pedir ayuda sea más fácil y más normal.

Si quieres escuchar, conversar y reflexionar sobre este tema:
¡haz click en el siguiente botón y descarga la guía de trabajo!

Descargar guía PDF