
Ilustración: Isabella Meza Viana
Por: Redacción Radio Trompo
«Sabía que algo pasaba».
Kane tiene 24 años y lleva tres conviviendo con el virus. Al principio, todo fue un reto. «Siento que al inicio fue un tema bastante complejo», cuenta.
«Siempre existía el estigma de hacerse una prueba, de que te juzgaran en el mismo lugar donde te la hacen», dice Kane, quien además hace talleres de sexualidad y prevención con jóvenes.
Antes de su diagnóstico, Kane empezó a notar cambios. Sentía su cuerpo débil y muy cansado.
«Me empezaron a salir unas bolitas, que eran como unos ganglios inflamados en el cuello y en la pelvis», recuerda. Él sabía que algo no iba bien y pasó dos meses buscando una respuesta.
Según datos del Ministerio de Salud, en Colombia hay unas 162 mil personas con VIH.

Y ojo a esto porque los jóvenes son quienes más están adquiriendo el virus. Principalmente los hombres entre los 15 y los 34 años.
Además, la mayoría de los nuevos casos se presentan en las ciudades grandes: Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.
¿Qué es el VIH?
Para entender la historia de Kane, primero hay que saber de qué estamos hablando.
El VIH es un virus que ataca el sistema inmunitario, específicamente a los glóbulos blancos.
Esto debilita las defensas y hace que sea más fácil contraer otras enfermedades.
Nicolás Reyes Galindo, experto de la organización Red Somos, una ONG dedicada a la promoción de los derechos humanos, la diversidad sexual y la salud integral, principalmente en poblaciones LGBTIQ+, lo explica de forma sencilla: «Es un retrovirus. Se mete en la célula y la modifica para sus propios fines».
Mucha gente confunde el VIH con el SIDA, pero no son lo mismo.
El SIDA es la fase más avanzada de la infección. Nicolás aclara que es el punto donde el sistema inmune ya tiene mucho daño y aparecen las «enfermedades oportunistas», como la tuberculosis.
Lo bueno es que, con tratamiento, se puede volver de ese estado.
La barrera del sistema
A pesar de que en países como Colombia existen derechos de salud, conseguir la prueba de VIH no fue fácil para Kane.
Intentó ir por su EPS (seguro médico), pero se encontró con preguntas incómodas y trámites eternos. «Fue como volver a decir: ‘soy una persona LGBT que tuvo relaciones sexuales anales, puede tener un riesgo'».
Al final, la solución llegó en la calle. Caminando por el sector de Chapinero, en Bogotá, se encontró con una carpa de la Secretaría de Salud.
La persona que lo atendió le hizo la prueba. “Ya tenía conocimiento de cómo manejar la situación. Sentí un trato mucho más amable», dice Kane. Allí, por fin, obtuvo su resultado.
Rompiendo el tabú en casa
Contárselo a la familia fue otro gran paso. Para muchos jóvenes, el miedo no es el virus, sino la reacción de sus seres queridos. La primera en saberlo fue su abuela.
Gracias a la información y al apoyo psicológico, su familia entendió que el VIH ya no es una sentencia de muerte.
Según la OMS, aunque no tiene cura, hoy es un problema de salud crónico que se puede tratar para llevar una vida larga y saludable.
La ciencia al rescate: El tratamiento
Kane toma dos pastillas todas las noches. «Cuando consumo mi tratamiento, me siento bien de energía y mentalmente», afirma.
Pero el tratamiento no es solo para él. Aquí entra el concepto más importante de la medicina moderna sobre el VIH: Indetectable es lo mismo que intransmisible.
Nicolás, de Red Somos, lo explica así: «Cuando una persona toma su tratamiento, la cantidad de virus en su sangre es tan pequeña que las pruebas no alcanzan a verlo. En ese momento, es muy poco probable que pueda transmitir el virus».
De acuerdo con datos de la OMS 40,8 millones de personas viven con VIH en el mundo.
El 87% de ellas ya conoce su estado.
El 73% tiene la carga víral suprimida, es decir, son indetectables, por tanto no transmiten el virus.
La pelea por los medicamentos
No todo es fácil. Hace poco, Kane pasó tres meses sin sus medicinas por culpa de problemas administrativos con su servicio de salud. «Estuve ofendidísimo», cuenta.

Durante ese tiempo, su cuerpo empezó a resentirse: volvieron las manchas y los ganglios inflamados.
Kane tuvo que luchar, pedir historias clínicas y plantarse firme ante la enfermería. «No puedes dejar de darle a una persona un tratamiento que afecta literalmente su salud», reclama.
Su experiencia muestra que, a veces, la burocracia es uno de los mayores problemas a la hora de convivir con el virus.
¿Cómo prevenirlo?
La prevención ha avanzado muchísimo. Ya no se trata solo de usar preservativos (que siguen siendo fundamentales). Ahora existen otros métodos que la OMS recomienda:
PrEP es una pastilla diaria para personas que no tienen el virus pero quieren reducir el riesgo de contraerlo.
PEP es un tratamiento de emergencia que se toma después de una posible exposición.
Pruebas constantes: La única forma de saberlo es testeándose.
Hoy, Kane trabaja ayudando a otros a informarse. Siempre publica en sus redes que, si alguien necesita una prueba o asesoría, le escriba. «No serviría de nada tener esta experiencia y no decir: ‘Bebé, cuídate'».
Su consejo para quienes tienen miedo de hacerse la prueba es sencillo pero muy ´clave: «Lo importante es dejar el miedo por el estigma. El miedo solo retrasa un diagnóstico que puede ser importante saber a tiempo».
Vivir con VIH en 2026 no es lo mismo que hace 30 años cuando no había manera de manejarlo.
Con información, tratamiento y menos prejuicios, personas como Kane demuestran que el virus es solo una parte de su historia, pero no el final.
¿Dónde puedes realizarte la prueba?
Hacerse la prueba del VIH con regularidad no debería ser motivo de temor, sino una parte esencial de tu bienestar. Más que el miedo a un diagnóstico, realizarse estos exámenes es un acto de autocuidado que protege tu salud y la de tu pareja.
Tienes varias opciones confiables para acceder a este servicio:
Tu EPS: Puedes solicitar la prueba directamente a través de tu entidad de salud; es un derecho básico.
Red Somos: Puedes acercarte a sus puntos de atención especializados para recibir orientación y diagnóstico. Tienen sedes en Bogotá, Soacha y Barranquilla.
Profamilia: Es una excelente opción si buscas atención en cualquier parte de Colombia, ya que cuenta con la mayor presencia nacional. Puedes agendar tu cita de manera virtual.





