Selecciona tu nivel de lector

¿Debemos quitar el uso de las redes sociales para menores de edad en Colombia?

Ilustración: Isabella Meza Viana

Por Alejandro Valencia Carmona

Otro país está tomando medidas para prohibir el uso de redes sociales a menores de edad. El pasado lunes, Francia dio un paso histórico al prohibir el acceso a redes sociales a menores de 15 años. Esta medida, impulsada por el presidente Emmanuel Macron, no solo pone a Francia a la vanguardia europea, sino que lanza una pregunta inevitable para nosotros: ¿podría pasar algo similar en Colombia?

Para muchos jóvenes, el celular ya no es solo para chatear. Es donde se informan, se entretienen, escuchan música, ven videos, siguen a sus creadores favoritos y hablan con sus amigos. El teléfono está presente en casi todo: en la casa, en el colegio, en el bus y hasta antes de dormir. Por eso, cuando se habla de limitar las redes sociales, no se trata solo de una app, sino de una parte clave de la vida diaria de millones de jóvenes.

Y ahí es donde aparece la otra cara: ¿qué riesgos tiene pasar tanto tiempo en redes sociales?

Si quieres escuchar esta historia en las voces de sus protagonistas, hazlo en nuestro pódcast Onda del Día. Síguenos en Spotify y activa la campanita para que no te pierdas ninguno de nuestros contenidos.

Según datos de Naciones Unidas, más de un tercio de los jóvenes en 30 países han reportado haber sufrido acoso cibernético, y 1 de cada 5 falta a la escuela a causa de ello. Además, alrededor del 80% de niñas y niños de 25 países han expresado sentirse en peligro de abuso o explotación sexual en línea.

La trabajadora social Luisa Paternina dice que las redes sociales tienen grandes impactos en la salud mental de los jóvenes y adolescentes: “Afectan emocionalmente porque la exposición constante a estos contenidos puede generar miedo, ansiedad, estrés y una sensación permanente de inseguridad en etapas donde aún se está formando emocionalmente y estos impactos pueden dejar marcas profundas”. 

Hay personas que rechazan totalmente el uso de redes sociales, como Andrea una adolescente de 14 años que asegura que las redes sociales no deberían existir. “Las redes sociales únicamente han traído más complejos, inseguridad. Aparte ahora es más peligroso navegar en redes sociales porque no sabes con qué te puedes encontrar, no sabes si la información es confiable o no”.

El Gobierno francés se enfrenta a gigantes como TikTok, Instagram, Snapchat y Facebook. El objetivo es proteger la salud mental de los jóvenes y adolescentes. En el plano internacional, Francia sigue el camino de Australia, que recientemente sorprendió al mundo al fijar en 16 años la edad mínima para acceder a estas plataformas y de Dinamarca que estableció esa edad en 15 años.

En países como España, Irlanda, Grecia, Italia o el Reino Unido también se está debatiendo esta medida.

Las redes sociales también le permiten a los jóvenes y adolescentes expresarse y conectarse con otros de muchas maneras. 

Mateus, un joven de 15 años también piensa lo mismo: “Las redes sociales sirven para formar ese pensamiento que uno como joven puede desarrollar bajo criterios que uno va obteniendo a lo largo de la vida”. 

En Colombia el camino no va por una prohibición total. Al menos por ahora, la apuesta es otra: regular mejor el uso de las redes sociales y proteger a niños, niñas y adolescentes de contenidos que pueden ser dañinos. La idea es que las redes sigan existiendo, pero con más reglas y más cuidado para quienes todavía están creciendo.

«Se expidió hace poco la ley 2489 de 2025 por medio de la cual se establecen disposiciones para el desarrollo de entornos digitales sanos y seguros… establece la necesidad de crear una corresponsabilidad entre el Estado, la familia y la sociedad», explica Alejandro Ordóñez abogado y especialista en Derecho Constitucional.

Una prohibición podría convertirse en una opción a futuro advierte Alejandro:

«Esta medida de prohibir el uso de redes sociales de menores de edad de entornos digitales creo que es totalmente legítima porque protege al menor de depredadores sexuales, de depresión, de suicidio, un sin número de dinámicas que diferentes estudios a nivel mundial han demostrado que el uso no controlado de redes sociales por parte de menores, pues ha llevado como al detrimento de sus derechos, como a la vida o al bienestar, otros derechos que son más importantes».

Una alternativa a la prohibición es la educación. “La falta de educación sobre estos riesgos que tienen las redes sociales, puede hacer también que los menores de edad sean más vulnerables», dice la psicóloga Alejandra Correa.

La Acción Cívica Contra la Desinformación del 2024, una organización que promueve el uso responsable de la información en redes, encontró que las personas entre los 10 a 18 años en Colombia pasan en promedio 10 horas diarias en redes sociales, casi la mitad del día. Mientras en Europa el debate gira en torno al acoso escolar, la dismorfia corporal o el consumo de contenidos inapropiados para menores de edad, en Colombia las redes sociales se han convertido en un vehículo de reclutamiento para grupos armados ilegales.

Plataformas como TikTok y Facebook ya no solo sirven para el entretenimiento; son herramientas de captación y explotación. Miembros de grupos armados utilizan grupos y mensajería directa para normalizar la violencia, hacer apología de la guerra y atraer a jóvenes hacia economías ilícitas o filas insurgentes.

Las redes sociales no son un problema en sí, sino su uso sin una regulación o un uso responsable.

Alejandro Ordoñez es claro en su posición, se deben regular las redes sociales en Colombia para los menores de edad: “Creo que prevendríamos muchos más delitos sexuales, involucramiento en actividades delictivas por parte de menores. También prevendríamos suicidios, depresión, ansiedad, muchos problemas que el uso de redes sociales genera en los menores de edad”.

La regulación podría ser una herramienta poderosa, pero expertos advierten que debe estar acompañada de un fortalecimiento de la seguridad digital por parte del Estado y un programa de alfabetización digital para familias para fomentar un uso responsable de las redes sociales sin atentar contra el interés superior del menor.