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Lanzamiento de Artemis II: ¿Qué tiene que ver un cohete con una botella de gaseosa?

Ilustración: Isabella Meza Viana

Por: María Angélica Orozco

La cuenta regresiva ha comenzado. Los ojos del mundo entero están en Florida porque hoy, el mega cohete (Space Lunch System) SLS despegará desde el Centro Espacial Kennedy 

Pero, ¿sabías que la ciencia que lo manda a la Luna es la misma que usas para jugar con una botella de gaseosa?

Parece mentira, pero es verdad. Aquí te contamos todo sobre la misión Artemis II y cómo va a despegar la cápsula Orión que llevará a los astronautas al espacio. 

Cuatro astronautas están ahora mismo en cuarentena, comiendo sano y durmiendo por horario para estar al 100 cuando empiece la misión más importante de sus vidas.

Los tripulantes son Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen. 

Ellos le van a dar la vuelta a la Luna. No van a aterrizar todavía, pero pasarán muy cerca de  nuestro satélite. 

Para entender el funcionamiento de un cohete basta con pensar en un globo inflado. 

Si sueltas la boca del globo, el aire sale hacia un lado y el globo sale disparado hacia el otro. 

Eso es lo que se llama acción y reacción y corresponde a la Tercera Ley de Newton. 

En el espacio no hay aire para «empujar», así que el cohete funciona lanzando gas hacia atrás a una velocidad increíble. 

¿Y qué tiene que ver la gaseosa? Bueno, pues si agitas una botella de gaseosa, el líquido sale con fuerza hacia arriba pero la botella querrá irse hacia abajo 

Si dentro de la botella hubiera mucha más presión, podría  salir disparada como el globo. 

Todo gran proyecto necesita expertos, y aquí es donde entra Mike Guzman. 

Mike es el ingeniero principal de sistemas de propulsión de Artemis II. 

Él empezó su carrera jugando con cohetes a escala. ¡Igual que podrías hacerlo tú!

Luego se unió al equipo en 2019 y se encarga del sistema de propulsión principal dentro del cohete. 

Mike explica que esto es un «deporte de equipo» donde todos deben saber qué hace el otro porque todo está conectado. 

Por ejemplo, su computadora no es moderna: usa un microprocesador parecido al de una laptop muy vieja. Aun así, funciona perfecto porque es súper resistente para el espacio.

Además, cuando lo llenan con combustible extremadamente frío, uno de sus tanques se encoge. Para evitar daños, tiene piezas especiales que se estiran, como un acordeón.

Y por dentro es gigante: tiene unos 72 kilómetros de cables y más de 100.000 piezas que mantienen todo en su lugar.

El SLS tiene cuatro motores principales llamados RS-25. Para que te hagas una idea, tienen tanta fuerza que podrían mantener en el aire hasta ocho aviones gigantes al mismo tiempo.

Además, en solo 8 minutos gastan una cantidad de combustible similar a una piscina olímpica.

Y el gas que expulsan sale a una velocidad impresionante: más de 15.000 km/h. A esa velocidad, podrías cruzar un país entero en muy poco tiempo.

A los lados del cohete hay dos tubos blancos gigantes. Son los propulsores sólidos. Son más altos que la Estatua de la Libertad.

Su trabajo es duro: en los primeros dos minutos, dan el 75% del empuje total.  Generan tanto calor que, en las pruebas en el desierto, la arena se convirtió en vidrio al ser golpeada por el escape.

¿Quieres probar cómo funciona un cohete? Puedes hacer uno casero con una botella de gaseosa usando solo aire y agua.

  • El cuerpo: usa una botella plástica. Por la boca saldrá la fuerza que lo impulsa.
  • La punta: corta la parte superior de otra botella y pégala abajo para que tenga mejor forma y vuele mejor.
  • Las aletas: pega cuatro aletas de cartón o plástico cerca de la boca. Sirven para que el cohete vaya recto.
  • El “combustible”: llena solo un tercio de la botella con agua.
  • La presión: coloca un corcho con válvula (como las de inflar balones) y conéctalo a una bomba de bicicleta.
  • El despegue: en un lugar abierto, pon la botella en vertical y empieza a bombear aire.

Cuando haya suficiente presión, el agua saldrá disparada hacia abajo… ¡y la botella saldrá volando hacia arriba como un cohete! 

Mientras lees esto, los ingenieros en Florida están preparandose para despegar. Así que la próxima vez que abras una gaseosa y veas las burbujas subir con presión, recuerda: ¡esa misma fuerza es la que nos está llevando a la Luna!

Y tú, ¿te animas a hacer un cohete?

Si quieres escuchar, conversar y reflexionar sobre este tema:
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