
Por: María Angélica Orozco
Por años, muchas personas trans en Colombia han sentido que su identidad no es reconocida completamente. El Proyecto de Ley Integral Trans, que incluye un enfoque especial para niñas, niños y adolescentes, busca cambiar esta situación. Sin embargo, su camino en el Congreso ha tenido dificultades y el tiempo es importante.
La necesidad de avanzar se ve en testimonios como el de Cristian, un joven trans de 17 años: “En el colegio hace falta mucho respeto… hay mucho matoneo, mucha transfobia… no solo de los compañeros, sino también de profesores que creen que es un juego”.

Un poco de contexto
En el mundo, hablar de diversidad todavía genera discusiones. Las siglas LGBTIQ+ reúnen a personas con distintas orientaciones sexuales e identidades de género. En 2018, la Organización Mundial de la Salud explicó que ser trans no es una enfermedad, sino una forma válida de vivir y sentir el cuerpo.
En Colombia se han logrado avances importantes, como el matrimonio igualitario y el reconocimiento legal de la identidad de género, pero la violencia sigue existiendo. Según el informe Con permiso para despreciar de la Corporación Caribe Afirmativo, entre 2020 y 2024 muchas personas LGBTIQ+ fueron víctimas de amenazas y asesinatos.
“Muchas familias creen que es una etapa… Nosotros no somos una etapa”, dice Cristian.
En la vida diaria, muchas personas trans aún enfrentan discriminación y trámites difíciles para que se reconozca su identidad. Katherine, madre de una infancia trans, lo explica así: “La posibilidad de una ley integral me daría tranquilidad porque garantizaría salud y protección en todas las áreas de su desarrollo”.

La Ley Integral Trans
Frente a estas dificultades surgió el Proyecto de Ley Integral de Identidad de Género, impulsado por la plataforma Ley Integral Trans Ya!, formada por organizaciones y familias de personas trans.
El proyecto busca garantizar derechos, eliminar la discriminación y asegurar igualdad y dignidad. Incluye medidas en educación y salud, como respetar nombres y pronombres y evitar prácticas que intenten “corregir” identidades diversas.
Uno de sus puntos clave es permitir cambiar nombre y sexo en documentos sin requisitos médicos o psicológicos, algo importante para niñas, niños y adolescentes.
Cristian insiste en lo básico: “Que prioricen más el respeto en los colegios… Más apoyo psicológico, también para las familias”.
El recorrido de la ley
La iniciativa es resultado de muchos años de trabajo social. En 2024 el proyecto fue presentado en el Congreso de Colombia y en 2025 fue aprobado en primer debate como Ley Sara Millerey. Ahora espera nuevos debates.
Cam López Duarte, vocere de la plataforma, explica que el proceso ha sido difícil por la desinformación, pero el movimiento sigue activo.

Infancias y adolescencias trans: crecer sin miedo
Uno de los pilares del proyecto es reconocer que la identidad se construye desde edades tempranas. La ley busca que niñas, niños y adolescentes puedan expresarse con apoyo familiar, educativo y médico, sin violencia ni discriminación.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo explica que las infancias trans están creciendo y explorando quiénes son, y lo que necesitan es comprensión y respeto.
La Corporación Caribe Afirmativo advierte que negar su identidad puede afectar su bienestar y salud. Estudios también muestran que el apoyo familiar reduce la ansiedad y la depresión en jóvenes trans.
Aun así, el tema genera discusiones. Algunas personas creen que antes de los 18 años no se puede decidir sobre la identidad. Para el movimiento trans, el reto es informar mejor y disminuir los temores.
Las palabras de Cristian resumen la idea principal: “Que el país reconozca que sí existimos, que nuestra identidad vale, que también tenemos derecho”. Su mensaje invita a construir una sociedad donde todas las personas puedan vivir con respeto, seguridad y dignidad.






