
Por: María Paula Suárez N.
Para los venezolanos, la madrugada del 3 de enero fue diferente a cualquier otra. Tras varios bombardeos en Caracas por parte de Estados Unidos, se conoció la noticia de la captura de Nicolás Maduro, quien había gobernado Venezuela desde 2013.
Para muchas personas fue un momento de alivio, pues veían el fin de una dictadura, pero también de miedo e incertidumbre.
Aunque este hecho no resuelve de inmediato los problemas del país, sí abrió una nueva etapa llena de preguntas, especialmente para los más jóvenes.
¿Por qué capturaron a Maduro?
Estados Unidos declaró que Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, no fue elegido legalmente, cuestionando la transparencia y legitimidad de las elecciones en el país. Además, lo acusaron de liderar una organización internacional de narcotráfico, es decir, de participar en redes que enviaban drogas a otros países. Maduro ha negado todas estas acusaciones, y la situación ha generado tensiones políticas tanto dentro como fuera de Venezuela.
Niños y jóvenes venezolanos frente a la crisis
La vida de muchos adolescentes en Venezuela ha sido extremadamente difícil: la falta de luz, agua, comida y medicinas ha afectado el día a día de las familias, y muchos jóvenes han tenido que emigrar dejando atrás amigos, escuela y su entorno familiar.
Estas dificultades se deben a una crisis económica prolongada, escasez de recursos y conflictos políticos que han marcado la vida del país. Aun así, los adolescentes venezolanos muestran resiliencia, creatividad y esperanza, continuando sus estudios, cuidando a sus familias y soñando con un futuro más seguro y justo.
Radio Trompo habló con tres adolescentes venezolanos que viven realidades distintas: una adolescente que vive en Venezuela, una joven que emigró a Estados Unidos y un joven que creció en Colombia. Aunque están en lugares diferentes, comparten los mismos sueños: vivir en paz, estar con sus familias y tener un futuro con oportunidades.

La familia como lugar seguro
A la joven que vive en Venezuela, cuyo nombre no revelaremos por seguridad, le gusta dibujar, jugar videojuegos y compartir con sus amigos. Tiene 12 años y ama los paisajes de su país. Dice sentirse orgullosa de ser venezolana.
“El día de los bombardeos no entendí bien qué estaba pasando”, cuenta. Sus padres le explicaron la situación y la acompañaron mientras veían las noticias. Eso la hizo sentirse tranquila.
Para ella, lo más importante es estar con su familia. Aunque teme que haya más bombardeos en el país, dice sentirse segura mientras esté con ellos. Sueña con estudiar diseño gráfico, conseguir un buen trabajo y ayudar a su familia.
“Por ahora mi responsabilidad es estudiar”, dice, mientras disfruta sus vacaciones dibujando y jugando.
Soñar desde lejos
Valeria tiene 18 años y vive en Estados Unidos desde hace cinco años. Migró con su familia buscando seguridad. Aprender un nuevo idioma y adaptarse a otro país fue difícil, pero lo logró.
Recuerda su infancia en Venezuela marcada por apagones y protestas. “Me daba rabia ver a tanta gente sufrir”, dice.
La noche en que capturaron a Maduro, estaba despierta y fue ella quien despertó a sus padres. Cuando vieron en las noticias que Maduro había sido detenido, todos lloraron juntos.
Aunque se siente aliviada, también tiene miedo por lo que pueda pasar después. “Que lo hayan sacado no significa que todo esté bien”, afirma.
Valeria sueña con ser psicóloga y volver a visitar Venezuela. “Parte de mi felicidad depende de que mi país sea libre”, dice.
Entender lo que vivieron los padres
Santiago tiene 16 años y vive en Colombia desde que era bebé. Se siente colombiano, pero no olvida que es venezolano. Le encantan las tradiciones, la comida y la forma de hablar de su familia.
La madrugada de la captura de Maduro vio a sus padres llorar frente al televisor. “Ahí entendí todo lo que vivieron”, cuenta.
Hoy siente dudas sobre el futuro del país, pero sueña con conocer más de Venezuela y recorrerla con su familia.
Estas historias muestran que, más allá de la política, los adolescentes venezolanos sueñan con algo simple pero poderoso: vivir sin miedo, estar con quienes aman y tener la libertad de imaginar su futuro.

Si quieres escuchar esta historia de la voz de sus protagonistas, puedes hacerlo en este episodio de nuestro formato Onda del Día.



