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Más que un like: ¿qué significa tener influencers en el Congreso?

Ilustración: Isabella Meza Viana

Por: María Angélica Orozco

Las elecciones legislativas del 8 de marzo no solo definieron quiénes ocuparán los puestos en el Congreso durante los próximos cuatro años. También dejaron algo claro: los influencers ya están entrando a la política.

Sí, así como lo lees.

Personas que muchos conocen por TikTok, YouTube o Instagram ahora están buscando —o incluso ya tienen— un lugar en el Congreso.

Primero lo básico: los colombianos votaron para elegir a quienes van a discutir y aprobar muchas de las leyes del país. Esas leyes afectan cosas de la vida diaria como la educación, el empleo, los impuestos, el internet o la seguridad.

En total se eligieron 103 senadores y 183 representantes a la Cámara. Ellos representan a diferentes departamentos del país y también a comunidades como víctimas del conflicto, pueblos indígenas o comunidades afro. Además, algunos votantes participaron en consultas entre partidos para escoger candidatos presidenciales.

Pero estas elecciones también dejaron otra pregunta interesante.

En estas elecciones participaron varios creadores de contenido que seguramente has visto alguna vez en redes: Wally, Lalis, Alejo Vergel, Felipe Saruma, el Pechy Player, el Elefante Blanco, Doctor Rawdy o Miss Melindres.

Algunos sí lograron conseguir un puesto en el Congreso. Otros, como se dice en política, se quemaron, es decir, no consiguieron los votos suficientes.

Entre quienes sí llegaron están Elefante Blanco, Wally y Lalis en la Cámara, además de personas que ya venían de antes, como JP Hernández.

De hecho, el caso de JP Hernández es uno de los ejemplos más claros de este fenómeno.

“El primer caso claro en Colombia fue el de Jota Hernández, que ya hablaba mucho de política en redes, incluso durante el estallido social de 2019 y 2021”, explica Juan Sebastián Trilleros, politólogo de la Universidad del Tolima.

Pero no todos los influencers que se lanzan a la política venían hablando de estos temas.

“También tenemos otro lado: influencers que no tienen mucho que ver con la política, como el caso de Felipe Saruma, quien aspiró a la Cámara por el Atlántico”, dice Juan Sebastián.

Aunque parezca algo nuevo, en realidad la política siempre ha estado conectada con los medios de comunicación.

La abogada y consultora en tecnología Eva Barreneche López lo explica así:

“Los líderes de opinión siempre han usado los medios como atajo hacia el poder. Antes era la radio o el periódico. Hoy es el video explicativo o el hilo viral”.

En otras palabras: antes los políticos necesitaban radio, televisión o periódicos para llegar a la gente. Hoy muchas veces basta un celular y redes sociales.

La respuesta corta es: no.

Y estas elecciones lo demostraron.

Varios influencers tenían muchísimos seguidores en redes, pero aun así no consiguieron suficientes votos para ganar.

Eso muestra algo importante: seguir a alguien en redes no es lo mismo que votar por esa persona.

Piénsalo así: darle like a un video toma un segundo, pero votar significa confiar en que alguien represente a millones de personas y tome decisiones importantes para el país.

La política no solo se trata de ser famoso. También implica propuestas, debates, acuerdos y entender cómo funciona el Estado. Por eso varios candidatos muy populares en redes no lograron convertir esa fama en votos reales.

Según Juan Sebastián Trilleros, detrás de muchas de estas candidaturas también hay estrategias políticas.

“Los clanes políticos han visto en estos influenciadores una oportunidad para capturar votos. Son candidatos que llaman la atención y conectan fácilmente con los jóvenes, y muchos buscan traducir esos likes en votos”.

En otras palabras: algunos partidos esperan que los likes se conviertan en votos.

Aquí viene una parte interesante.

Muchos jóvenes hoy no se informan por televisión o periódicos, sino por lo que aparece en su feed en redes sociales. TikTok, YouTube o X se han convertido en lugares donde se explican noticias y temas políticos de forma rápida.

Por eso, tener influencers en el Congreso podría ayudar a acercar la política a los jóvenes.

Los llamados influencers políticos no solo opinan: también influyen en cómo muchas personas entienden lo que pasa en el país.

No hay una sola respuesta.

Para algunos expertos, la llegada de influencers puede ser positiva porque trae nuevas voces y nuevas formas de hablar de política. Pero también hay riesgos: las redes sociales suelen mostrar lo que más llama la atención, no siempre lo más profundo.

Por eso la pregunta no es solo cuántos influencers llegan al Congreso, sino qué hacen con esa influencia.

Como dice Eva Barreneche López:

“Las redes no inventaron la influencia; la multiplicaron”.

Hoy una persona con un celular puede hablarle directamente a millones de personas.

Y aquí queda una pregunta para ti:
Cuando sigues a alguien en redes… ¿lo haces porque realmente te informa o solo porque te entretiene?

Porque al final, un like abre la conversación, pero el voto decide quién tiene el poder. 

Si quieres escuchar, conversar y reflexionar sobre este tema:
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