
Por: María Angélica Orozco
En Colombia, los accidentes de tránsito son noticia casi todos los días. Muchos de estos casos tienen algo en común: involucran a jóvenes, especialmente cuando se movilizan en moto. A veces se piensa que todo pasa por ir demasiado rápido, pero la realidad es más complicada.
El 17 de marzo de 2026, por ejemplo, se conoció el caso de Sonia Alejandra Izquierdo Rocha, una joven de 24 años que salió de una oficina en Chicó, al norte de Bogotá, pero nunca llegó a su casa. Horas después, las autoridades confirmaron que había fallecido en un accidente mientras viajaba en una motocicleta que pidió por una aplicación.. Su moto chocó contra un camión de carga. Su historia es una entre muchas que ocurren en el país.
Las cifras también lo muestran. Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que es una entidad del gobierno que trabaja para que las personas estén más seguras en las vías, los accidentes de jóvenes han aumentado: pasaron de 2.358 en 2024 a 2.556 en 2025. Además, la mayoría de estos casos ocurren en motocicletas.
Pero, ¿por qué pasa esto?
El riesgo de ser “demasiado relajados”
No todos los accidentes ocurren por imprudencia. A veces, pequeños descuidos hacen la diferencia. Laura Zopón, una ingeniera civil de 23 años, tuvo un accidente en el Alto del Vino, una vía con curvas cerradas cerca de Bogotá. Iba a una velocidad moderada, unos 50 km/h, cuando perdió el control.
“La vía estaba oscura. En una curva la moto empezó a patinar y nos caímos”, recuerda.
Afortunadamente, solo tuvo golpes leves. Sin embargo, después descubrió que la llanta trasera estaba desinflada. Ella misma reconoce que no era muy juiciosa con el mantenimiento de su moto. Este tipo de descuidos, que parecen pequeños, pueden provocar accidentes graves.
No todo es “accidente”
Un experto en seguridad vial, Felipe Carvajal, explica que no todo lo que pasa en la vía es un “accidente”. Según él, un accidente es algo que no se puede prever, mientras que un “siniestro” sí tiene causas claras, como exceder la velocidad o no respetar normas.
También señala que los jóvenes aparecen cada vez más en estas cifras. Los hombres representan el 77% de los casos, mientras que las mujeres el 23%. Además, muchos siniestros ocurren los fines de semana y en la madrugada de los lunes.

¿Se está enseñando bien a conducir?
Para obtener una licencia, todos deben hacer un curso de conducción. Sin embargo, algunos jóvenes sienten que estos cursos no siempre enseñan lo necesario.
Isabella, de 22 años, cuenta que en su curso parece más importante asistir que realmente aprender. Cree que deberían incluir más casos reales, mecánica básica y consejos de conducción preventiva.
Por su parte, el instructor Luis Redondo dice que hay varios problemas: estudiantes distraídos con el celular, evaluaciones poco exigentes y una gran dificultad: muchos olvidan lo aprendido apenas empiezan a conducir solos.

La presión y lo que se aprende en casa
Otro factor importante es la forma en que muchos jóvenes entienden la conducción. Para algunos, manejar rápido puede verse como una forma de demostrar habilidad o valentía. Esta idea puede llevar a tomar decisiones peligrosas.
Además, mucho de lo que se hace en la vía se aprende desde la infancia. Si un niño ve a sus padres no usar casco, pasarse semáforos o manejar en contravía, es más probable que repita esas conductas cuando crezca.
¿Hay buenas noticias?
Aunque en general las cifras han aumentado, algunas ciudades han logrado mejorar. En Neiva, por ejemplo, los accidentes en jóvenes bajaron un 27,27% entre 2024 y 2025. Esto podría deberse a mayores controles, sobre todo en horarios de alto riesgo.
Entonces, ¿buñuelos o imprudentes?
La respuesta no es tan simple. No se trata solo de falta de habilidad (“ser buñuelo”) o de irresponsabilidad (“ser imprudente”). En realidad, es una mezcla de varios factores: poca práctica, falta de mantenimiento de los carros o las motos, errores en la enseñanza y, a veces, el deseo de destacar sin medir las consecuencias.
Lo cierto es que la seguridad en la vía depende de cada decisión. Revisar la moto, respetar las normas y recordar lo aprendido puede parecer básico, pero puede salvar vidas.
Y tú, ¿qué crees que se podría hacer para evitar estos accidentes?




