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Cuando el río deja de contarnos quiénes somos

Una Reflexión desde Puerto Libertador, Córdoba en el Día Mundial del Medio Ambiente

Por José Luis Zabaleta, 18 años, periodista de Radio Trompo en la redacción Caribe (alto San Jorge)

Cuando hablamos del medio ambiente, muchas veces pensamos en árboles, reciclaje o cambio climático.

Pero yo quiero hablar de algo diferente: la memoria.

Porque cuando desaparece un río, no solo desaparece agua. También desaparecen historias, recuerdos y una parte de lo que somos.

Antes de que existiera Puerto Libertador, existía el río.

Mucho antes de que aparecieran las primeras casas o se hablara de desarrollo en este territorio, las aguas del río San Pedro ya recorrían estas tierras. Fue siguiendo ese río que llegó quien sería reconocido como fundador del municipio. Nuestra historia comenzó junto al agua.

Sin embargo, hoy son pocos los que conocen ese origen.

Y quizás ese es uno de los mayores problemas ambientales que enfrentamos: hemos olvidado la relación que tenemos con los lugares donde vivimos.

Cada 5 de junio, cuando se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, escuchamos hablar de contaminación, pérdida de biodiversidad y crisis climática. Todos son temas importantes. Pero con los años he llegado a una conclusión sencilla: nadie protege aquello que no siente suyo.

Recuerdo las tardes de infancia en Río Verde, en la vereda Bucaramanga. Allí el agua no era solo un recurso natural. Era el lugar donde jugábamos, donde nos encontrábamos con amigos y donde construíamos recuerdos que todavía me acompañan.

Como muchos niños del campo, crecí pensando que esos paisajes siempre estarían allí.

Pero no fue así.

A través de los recorridos que he realizado para Crónicas Verde he escuchado historias que rara vez aparecen en las noticias. En la vereda La Guacamaya, por ejemplo, muchas personas recuerdan una quebrada que durante décadas mantuvo agua incluso en los veranos más fuertes. Hoy su caudal ha disminuido y en algunas épocas desaparece por completo.

Los habitantes relacionan estos cambios con las transformaciones ocurridas en el territorio durante los últimos años. Los expertos podrán explicar las causas exactas. Pero hay algo que cualquiera puede entender: una fuente de agua que sostuvo la vida de una comunidad durante generaciones ya no es la misma.

Y cuando el agua cambia, también cambia la vida.

Lo preocupante no es solo que los ríos cambien.

Lo preocupante es que empezamos a verlo como algo normal.

Nos acostumbramos a la basura en las quebradas.

Nos acostumbramos a los árboles talados.

Nos acostumbramos a escuchar noticias sobre sequías o incendios y seguir con nuestra vida como si nada.

Poco a poco dejamos de sorprendernos.

Y cuando dejamos de sorprendernos, dejamos también de cuidar.

Hace algunos meses tuve la oportunidad de participar como periodista juvenil en la COP16 de Biodiversidad en Cali. Allí escuché a científicos, líderes indígenas, activistas y representantes de distintos países hablar sobre el futuro del planeta.

Se discutieron grandes acuerdos y grandes soluciones.

Pero mientras los escuchaba, yo no podía dejar de pensar en Córdoba.

Pensaba en el río San Pedro.

Pensaba en las quebradas de nuestras veredas.

Pensaba en las historias que he escuchado de campesinos, jóvenes y comunidades que ven cómo sus paisajes cambian frente a sus ojos.

Y entendí algo importante: las grandes soluciones globales solo funcionan cuando también transforman las realidades locales.

Porque el futuro del planeta no se decide únicamente en conferencias internacionales.

También se decide en municipios como Puerto Libertador.

Se decide cuando una comunidad protege una fuente de agua.

Se decide cuando una escuela enseña la historia ambiental de su territorio.

Se decide cuando un joven comprende que cuidar el medio ambiente no consiste únicamente en sembrar árboles una vez al año, sino en construir una relación permanente con el lugar donde vive.

En Córdoba todavía existen razones para la esperanza.

Las encuentro en comunidades indígenas que mantienen una profunda conexión con la tierra.

Las encuentro en campesinos que conocen los ciclos del agua y entienden que la naturaleza tiene sus propios tiempos.

Y las encuentro en jóvenes que utilizan la comunicación, el arte y el periodismo para mostrar los problemas de sus territorios y buscar soluciones.

Ellos me han enseñado algo importante: la naturaleza no necesita héroes. Necesita personas conscientes.

Por eso quiero dejarles algunas preguntas.

¿Conoces el río, la quebrada o el humedal más cercano a tu casa?

¿Sabes cómo era ese lugar cuando tus padres o abuelos eran jóvenes?

¿Hay algún espacio de tu comunidad que haya cambiado tanto que ya casi no lo reconoces?

Las respuestas importan más de lo que parece.

Porque proteger el medio ambiente no empieza cuando alguien firma un acuerdo internacional.

Empieza cuando entendemos que nuestra historia también está escrita en los lugares que habitamos.

Hace algunos años, Barack Obama dijo que somos la primera generación en sentir los efectos del cambio climático y la última que puede hacer algo para enfrentarlo.

La frase sigue siendo cierta.

Pero yo añadiría algo más.

También somos la generación que decidirá si la naturaleza será recordada solamente por lo que perdió o por lo que fuimos capaces de conservar.

Por eso, en este Día Mundial del Medio Ambiente, no quiero hablar únicamente de árboles o especies en peligro.

Quiero hablar de memoria.

Porque cuando desaparece un río, no solo desaparece agua.

Cuando desaparece un bosque, no solo desaparecen árboles.

Cuando una quebrada se seca, no solo pierde una comunidad.

También desaparecen historias, saberes y formas de entender el mundo.

Quizás la verdadera conservación empiece allí: en recordar.

Recordar que Puerto Libertador nació siguiendo el curso de un río.

Recordar que nuestra historia está conectada con el territorio que habitamos.

Y recordar que la naturaleza no es algo ajeno a nosotros.

Es el lugar donde vivimos nuestras historias.

Y donde se escribirá nuestro futuro.

¿Y tú, qué lugar de tu territorio te cuenta quién eres?

En este Día Mundial del Medio Ambiente, te invitamos a seguir la conversación en una edición especial de Alta Voz, donde jóvenes, líderes comunitarios y expertos reflexionan sobre la relación entre las personas, la naturaleza y el futuro de nuestros territorios. Escúchanos hoy a las 4:00 p.m.