
Ilustración y texto: Alejandro Valencia Carmona
Advertencia: Este contenido incluye referencias al suicidio. Léelo con discreción. Si sientes que te afecta, busca hablar con alguien de confianza.
Para muchos jóvenes, el colegio debería ser un lugar tranquilo.
Un lugar para aprender, hacer amigos y sentirse seguro.
Pero para Andrés Felipe Sierra, de 12 años, no ha sido así.
Durante tres años, ir al colegio significó miedo, tristeza y sentirse solo.
“Yo siempre me he sentido triste. Los únicos tiempos que yo me siento bien es cuando estoy en la casa y en el recreo y cuando estoy solo”, confesó Andrés.
Y lo más preocupante es que su caso no es aislado.
Un nuevo estudio del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana mostró algo alarmante: los casos de bullying en Colombia se dispararon.
Entre 2022 y 2025, los reportes pasaron de 3.496 a 10.695 casos.
Eso significa un aumento del 206% en solo cuatro años.
Detrás de cada número hay estudiantes que sienten miedo de ir a clase, ansiedad al entrar al salón o la sensación de que estar solos es más seguro que estar con otros.
El informe también advierte algo clave: el bullying no es “solo un juego” ni “cosas de niños”. Está afectando seriamente la salud mental de miles de jóvenes en el país.
Mucho más que “molestar”
Cuando se habla de bullying, muchas personas todavía imaginan empujones, burlas o peleas en el recreo.
Pero hoy el problema es mucho más amplio.
El acoso puede ser físico, verbal, sexual y también digital. Y las redes sociales hicieron que muchos jóvenes ya no puedan “escapar” cuando salen del colegio.

Ahora los insultos, rumores o humillaciones pueden seguir en el celular durante todo el día.
Según el LEE, el aumento de casos puede significar dos cosas: que realmente hay más violencia o que los colegios están empezando a reportar mejor lo que antes se quedaba en silencio.
Pero hay algo que preocupa especialmente a los expertos.
El estudio advierte que “el acoso sostenido, la discriminación reiterada y la ausencia de adultos de referencia convergen en adolescentes que en algunos casos llegan al límite”.
En otras palabras: muchos jóvenes sienten que no tienen dónde sentirse seguros.
Lo que muestran las cifras
Solo entre 2024 y 2025 aparecieron 2.865 casos nuevos de bullying reportados en el país.
Y uno de los datos más graves tiene que ver con la salud mental: los reportes de jóvenes que pensaron en quitarse la vida por culpa del acoso crecieron un 233%.
El aspecto físico sigue siendo la principal razón de agresión, seguido por ataques relacionados con género y orientación sexual.
Andrés lo resume en pocas palabras:
“Me tratan feo. No tengo apoyo ni de mis compañeros ni de mis padres”.
También confesó que tuvo pensamientos suicidas tres veces.
Y no es casualidad que esto ocurra especialmente en la adolescencia. Según el estudio, los 13 años es la edad donde más casos se registran.
¿Por qué alguien hace bullying?
A veces, ni siquiera quienes agreden entienden completamente el daño que causan.
“Lo hago solamente por diversión… como para lucirse delante de los amigos”, confesó un agresor de 13 años en Córdoba.
La psicoorientadora Luisa Fernanda Paternina explica que muchos jóvenes “inician jugando y no miden más allá de cómo puede afectar ese trato hacia la otra persona”.
Ahí aparece una idea importante: algo que empieza “como broma” puede terminar afectando seriamente la salud mental de alguien.
Las niñas enfrentan más violencia digital
El estudio también encontró diferencias fuertes entre niños y niñas.

6 de cada 10 víctimas de bullying son mujeres.
Muchas veces no se trata de golpes o peleas visibles, sino de exclusión, rumores, manipulación o humillación social.
Y en internet, el impacto es todavía más fuerte.
El 74,2% de las víctimas de ciberbullying son niñas.
Los investigadores advierten sobre formas de violencia digital que incluyen humillaciones públicas o difusión de imágenes privadas sin permiso.
El problema también está fuera del colegio
Uno de los hallazgos más duros del informe es que muchos conflictos graves no ocurren solamente en el salón de clase.
El 25,7% de los casos graves sucede dentro del hogar.
En total, se registraron más de 7.000 situaciones violentas en casas.
El estudio concluye que el hogar no siempre es un lugar seguro y que muchas veces los profesores no logran ver lo que los jóvenes viven fuera del colegio.
Lo que pasa en Bogotá muestra otro problema
Hay una diferencia enorme entre las cifras nacionales y las de Bogotá.
Mientras el sistema nacional reportó unos 415 casos de ideación suicida en seis años, en Bogotá se registraron más de 39.000 casos de conducta suicida en solo tres años.
Eso no significa necesariamente que Bogotá sea más violenta.
Según el análisis, la diferencia existe porque la capital tiene mejores sistemas para detectar y reportar lo que está pasando.
Y eso deja una pregunta preocupante:
¿cuántos casos en el resto del país siguen pasando sin que nadie los vea?
Si estás pasando por esto
El bullying no es “normal” y tampoco es algo que tengas que enfrentar solo.
Hablar con alguien puede hacer una gran diferencia: un profesor, un orientador, un familiar o una persona de confianza.
También es importante recordar algo: lo que te hacen no define quién eres.
Y si sientes que tu bienestar o tu vida están en riesgo, puedes llamar gratis a la línea 141 del ICBF para pedir ayuda u orientación.
Porque pedir ayuda no es exagerar.
Es cuidarte.





