
Por: María Angélica Orozco
La cuenta regresiva ya empezó. Hoy, los ojos del mundo están en Florida porque el mega cohete SLS despegará desde el Centro Espacial Kennedy.
Pero hay algo que te va a sorprender: la misma ciencia que impulsa este cohete gigante es la que puedes ver cuando juegas con una botella de gaseosa.
Parece increíble, pero es verdad. Aquí te contamos por qué.
¿Quiénes van a bordo?
Cuatro astronautas están listos para esta misión. Llevan meses preparándose: hacen ejercicio todos los días, comen saludable y siguen horarios estrictos para estar en su mejor forma.
Sus nombres son Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
Ellos viajarán alrededor de la Luna. No van a aterrizar todavía, pero pasarán muy cerca de nuestro satélite natural y luego regresarán a la Tierra.
Acción y reacción
Para entender cómo funciona un cohete, piensa en un globo inflado.
Si lo sueltas sin amarrarlo, el aire sale hacia un lado y el globo sale disparado hacia el otro.
Eso se llama acción y reacción, y es parte de la tercera ley de Newton.
Los cohetes hacen algo parecido. Como en el espacio no hay aire, expulsan gas hacia atrás a gran velocidad. Esa fuerza los empuja hacia adelante.
Ahora piensa en una botella de gaseosa. Si hay mucha presión dentro, el líquido puede salir con fuerza. Con suficiente presión, la botella también podría moverse.
Un cohete gigante con trucos curiosos
El SLS es el cohete más potente del mundo, pero tiene detalles muy curiosos.
Por ejemplo, su computadora no es moderna: usa un microprocesador parecido al de una laptop vieja. Aun así, funciona muy bien porque es súper resistente.
Además, cuando lo llenan con combustible muy frío, algunas partes del cohete se encogen. Para que nada se rompa, tiene piezas especiales que se estiran, como un acordeón.
Y por dentro es enorme: tiene unos 72 kilómetros de cables y más de 100.000 piezas que mantienen todo en su lugar.

Motores y potencia
El SLS tiene cuatro motores principales llamados RS-25. Son tan potentes que podrían mantener en el aire varios aviones gigantes al mismo tiempo.
En solo 8 minutos gastan una cantidad de combustible similar a una piscina olímpica.
El gas que expulsan sale a una velocidad increíble, lo que permite que el cohete salga de la Tierra y llegue al espacio.
A los lados tiene dos propulsores gigantes llamados boosters. En los primeros minutos del vuelo, dan la mayor parte del empuje. Su fuerza es tan grande que, en pruebas, han llegado a convertir arena en vidrio.
¡Hazlo tú mismo!: Cohete con botella
¿Quieres probar cómo funciona un cohete? Puedes hacer uno casero con una botella de gaseosa usando solo aire y agua.
- El cuerpo: usa una botella plástica. Por la boca saldrá la fuerza que lo impulsa.
- La punta: corta la parte superior de otra botella y pégala abajo para que tenga mejor forma y vuele mejor.
- Las aletas: pega cuatro aletas de cartón o plástico cerca de la boca. Sirven para que el cohete vaya recto.
- El “combustible”: llena solo un tercio de la botella con agua.
- La presión: coloca un corcho con válvula (como las de inflar balones) y conéctalo a una bomba de bicicleta.
- El despegue: en un lugar abierto, pon la botella en vertical y empieza a bombear aire.
Cuando haya suficiente presión, el agua saldrá disparada hacia abajo… ¡y la botella saldrá volando hacia arriba como un cohete!
El gran momento
Mientras lees esto, todo está listo para el lanzamiento. Ingenieros y astronautas están preparados para hacer historia.
Así que la próxima vez que abras una gaseosa y veas las burbujas salir con fuerza, recuerda: esa misma idea es la que hoy nos está llevando de nuevo hacia la Luna.





