
Por: María Angélica Orozco
Hoy, 3 de febrero, los presidentes de Colombia y Estados Unidos se reúnen en Washington. Es un encuentro clave que podría cambiar, para bien o para mal, la relación entre ambos países, una relación que durante muchos años fue cercana, pero que ahora atraviesa uno de sus momentos más difíciles.
Gustavo Petro llega a la capital de Estados Unidos con un objetivo muy claro: reducir la tensión con el presidente Donald Trump y evitar posibles sanciones económicas que podrían afectar directamente a los colombianos. Estas sanciones podrían impactar en el comercio, la cooperación internacional y la ayuda económica que recibe el país.
Una relación cada vez más tensa
La relación entre Colombia y Estados Unidos se ha deteriorado principalmente por los choques personales entre ambos mandatarios. Amenazas, discusiones públicas y mensajes en redes sociales rompieron la comunicación entre los dos gobiernos. Por eso, la reunión de hoy busca cerrar esa etapa de confrontación y abrir un nuevo camino de diálogo.
El conflicto comenzó en enero de 2025, cuando Donald Trump asumió nuevamente la presidencia. En ese momento, Gustavo Petro criticó con fuerza la política de deportaciones masivas de Estados Unidos. La tensión aumentó cuando ciudadanos colombianos fueron deportados en condiciones humillantes, lo que causó molestia en Colombia. A esto se sumaron desacuerdos comerciales que, aunque luego se resolvieron con acuerdos, dejaron la relación en un estado frágil.

Petro invita a desobedecer a Trump en la ONU
En septiembre de 2025, Petro habló en la Asamblea General de la ONU y acusó a Trump de ser cómplice del genocidio en Gaza. Tras esas palabras, la delegación estadounidense se retiró del recinto. Días después, Petro fue aún más lejos: en las calles de Nueva York, usando un megáfono, pidió a soldados estadounidenses desobedecer las órdenes de Trump.
Para el gobierno estadounidense, esto fue visto como una intromisión en sus asuntos internos. Como respuesta, Estados Unidos le retiró la visa a Petro, lo que significa que ya no podía ingresar a ese país.
La lista Clinton
En octubre, la situación se volvió más grave. El presidente Petro, su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro Armando Benedetti fueron incluidos en la llamada lista Clinton. Esta es una lista del gobierno de Estados Unidos que permite bloquear el dinero y las propiedades de personas acusadas de tener vínculos con el narcotráfico.
Estados Unidos afirmó que el gobierno colombiano no estaba haciendo lo suficiente para frenar la producción de coca, aunque en 2025 se decomisaron más de 700 toneladas de droga, la cifra más alta registrada hasta ese momento.
Trump amenaza a Petro
La tensión continuó aumentando. Petro comparó operativos del ICE, la agencia encargada de las deportaciones, con tácticas nazis, lo que generó nuevas críticas desde Estados Unidos. Al mismo tiempo, surgió la duda sobre si Colombia perdería la certificación antidrogas, una evaluación anual que realiza Estados Unidos para decidir si el país colabora en la lucha contra el narcotráfico.
Aunque la certificación no fue retirada, Estados Unidos intensificó operaciones militares en el Caribe. Petro volvió a criticar estas acciones. En enero, tras un operativo estadounidense contra el presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump insinuó que algo similar podría ocurrirle a Petro.
Días después, ambos presidentes hablaron por teléfono durante aproximadamente una hora para bajar el tono del conflicto. Esa conversación fue clave para llegar a la reunión de hoy.
¿Qué se espera del encuentro?
Expertos en política internacional señalan que las relaciones personales son fundamentales en la diplomacia. El internacionalista Andrés Pinzón explica que la política exterior no solo se mueve por normas, sino por personas con emociones, intereses y egos.
Trump y Petro tienen personalidades fuertes y poco flexibles, lo que dificulta el diálogo. Por eso, los asesores de ambos gobiernos buscan reducir tensiones y evitar provocaciones públicas.
Alejandro Bohórquez, internacionalista de la Universidad Externado, afirma que cuando no hay afinidad, Estados Unidos suele endurecer sus políticas. Por eso, considera que Petro debe actuar con estrategia: permitir que Trump se sienta ganador para avanzar sin una confrontación directa. Al final, ambos buscan beneficios políticos: Petro necesita estabilidad diplomática y Trump una imagen de poder.
¿Cómo trabajar con alguien que no te cae bien?
Trump y Petro no necesitan ser amigos, solo deben llevarse en buenos términos. La psicóloga Sindy Gazo explica que tratar de resolver conflictos es necesario para poder trabajar juntos. Para lograrlo, es importante identificar el origen del conflicto, revisar prejuicios y no basarse en estereotipos.
Según Gazo, no se trata de agradarse, sino de actuar con profesionalismo. Entender al otro, no tomarse los conflictos como algo personal y enfocarse en el objetivo común es clave. Esto no solo aplica en la política, sino también en la vida diaria, cuando tenemos que convivir o trabajar con personas que piensan diferente.

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