
Por: María Angélica Orozco
Puede que ahora mismo no estés pensando todo el tiempo en qué vas a estudiar cuando termines el colegio y está bien. Apenas estás empezando tu camino. Pero conocer esto desde ya te da ventaja: tienes más tiempo para descubrir qué te gusta y tomar decisiones con calma.
No se trata de decidir ya, sino de ir entendiendo poco a poco tus opciones.
Elegir no es solo “qué da más plata”
Más adelante tendrás que decidir qué estudiar, dónde y cómo. Y aunque suene complicado, no es algo que debas resolver ahora. Elegir no es solo pensar en dinero. También importa: lo que disfrutas,lo que se te facilita y cómo te imaginas en el futuro
No todo es universidad
Algo clave: hay diferentes caminos para aprender, no solo la universidad tradicional.
Carreras técnicas
Son cortas (1 a 2 años) y muy prácticas. Aprendes haciendo desde el inicio. Sirven si te gusta lo concreto y quieres empezar a trabajar rápido.
Como dice Lila Yesenia Garzón, directora de bienestar institucional de la Corporación Unificada Naciones Amigas, “la teoría se convierte en práctica de manera inmediata”.
Carreras tecnológicas
Duran entre 2 y 3 años. Mezclan teoría y práctica. Aprendes a hacer cosas, pero también entiendes por qué funcionan.
Lorena Mendoza, estudiante de 15 años, piensa que es muy funcional porque «nos ayudan a salir más rápido del paso para poder monetizar«.
Carreras profesionales
Son más largas (4 a 5 años o más). Aquí estudias un tema a fondo antes de aplicarlo.
Algunas personas las eligen porque quieren mejores oportunidades o crecer profesionalmente.
Y también porque ayudan a entender mejor el mundo y desarrollarse como persona.
Un mito que vale la pena romper
Muchas personas creen que lo técnico “vale menos”. Pero eso no es cierto.
Son caminos distintos. De hecho, puedes empezar con algo técnico y después seguir estudiando si quieres.
Instituciones como el SENA no solo enseñan teoría, también preparan a los jóvenes para crear sus propios proyectos y moverse en el mundo real.

El mundo está cambiando
Hoy no basta solo con tener un título. También importan tus habilidades y qué tan bien te adaptas.
Hay trabajos con mucha competencia, y eso hace más difícil conseguir empleo. Por eso es importante pensar bien qué aprender.
¿Y las universidades?
También se dice que las universidades deben cambiar.
Muchas siguen siendo muy teóricas, mientras el mundo laboral hoy es más rápido y práctico.
No significa que no sirvan, sino que necesitan actualizarse.
Entonces, ¿qué deberías hacer?
Por ahora, no tomar una decisión definitiva. Lo importante es empezar a hacerte preguntas como: ¿Qué me gusta?, ¿Qué disfruto hacer?, ¿Qué me gustaría aprender más?
No tienes que tener todo claro ahora.
Lo bueno es que tienes tiempo.
Y usar ese tiempo para conocerte mejor puede ayudarte mucho más adelante.





