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¿Y nosotros qué? La niñez y la juventud quedan en el olvido de las campañas presidenciales

Ilustración: Isabella Meza Viana

Por: Alejandro Valencia Carmona

Las elecciones presidenciales de 2026 están a la vuelta de la esquina. El 31 de mayo más de 41 millones de colombianos tendrán la posibilidad de escoger a su próximo presidente. 

Las calles se llenan de vallas y las redes sociales de videos de campaña. Pero hay una pregunta que pocos se están haciendo en la televisión: ¿qué pasará con los niños y adolescentes?

Un nuevo y alarmante informe de la coalición NiñezYA, que reúne a 200 organizaciones de la sociedad civil, revisó los programas de los candidatos a la presidencia. 

Su conclusión es preocupante. Las propuestas para proteger a los niños, niñas y adolescentes son muy débiles o, en algunos casos, ni siquiera existen.

Para el politólogo de la Universidad del Tolima y creador digital, Juan Sebastián Trilleros, esto es un error gravísimo que traerá impactos negativos a largo plazo. 

Para él, los niños y adolescentes son la base de la sociedad. 

“Con base a ello es que se tiene que trabajar para el futuro y el presente del país, para que los jóvenes tengan mejores oportunidades de sacar el país adelante y también para que no caigan en manos de grupos criminales», dice.

Para entender la gravedad del asunto, NiñezYA recordó datos duros de la realidad que se vive hoy en el país:

Cada 20 horas un menor de edad es reclutado por grupos armados (Unicef). Además, la JEP reporta que la violencia hace que 20 estudiantes dejen la escuela cada día.

Cada 24 horas, 80 niños son víctimas de desplazamiento (Coalico) y 217 sufren alguna forma de violencia (INS). Cada día, 150 niños entran al sistema de protección del ICBF por vulneración de derechos.

En regiones como el Caribe y la Orinoquía, la pobreza es hasta siete veces mayor que en Bogotá.

El 43% de los niños en Colombia juega una hora o menos al día, y el 60% no tiene un parque cerca.

Colombia solo invierte el 0,83% de su PIB en la niñez. Se necesita un 2,36% adicional cada año hasta 2030 (Save The Children y Universidad Javeriana).

Según la última encuesta de Atlas Intel, tres nombres van a la cabeza de la carrera presidencial. Esto es lo que dicen sus perfiles y cómo analizan los expertos sus agendas:

1. Iván Cepeda (Pacto Histórico)

Es senador y fue negociador de paz con el ELN. Es uno de los creadores de la política de «paz total» de Gustavo Petro. Su trabajo se centra en la negociación con grupos armados, la reforma a la Policía y la reparación de víctimas.

Trilleros explica que su plan está más alineado hacia lo social y la protección de derechos, pero ve vacíos. 

«Hablan de cómo atenderlas más no de prevenirlas… Tampoco hay claro cómo se va a prevenir», dice Trilleros.

Según el politólogo, el próximo gobierno tendrá que formular un protocolo real de prevención de violencias para que «la sociedad colombiana esté preparada y se eviten ciertas situaciones».

2. Abelardo De La Espriella (Derecha)

Es un reconocido abogado penalista de 47 años. Ha sido abogado de personajes polémicos como Salvatore Mancuso y David Murcia (creador de la pirámide DMG). 

La Fiscalía terminó dos investigaciones en su contra por presuntos vínculos paramilitares en 2009 y 2012 por falta de pruebas; no tiene condenas ni procesos activos. 

Propone una ofensiva militar con drones e inteligencia artificial, retomar el glifosato para fumigar plantaciones de coca y construir cárceles de máxima seguridad.

Frente a esto, Trilleros señala que candidatos de derecha como De La Espriella «hablan ya más de carácter punitivo o de manera muy superficial» sobre la juventud, sin profundizar en programas de desarrollo social para los menores.

3. Paloma Valencia (Centro Derecha)

Abogada, filósofa y candidata del Centro Democrático tras ganar la Gran Consulta por Colombia. Es una de las principales líderes de la oposición en el Congreso. En su gestión destacan leyes para apoyar a microempresarios.

El análisis de Trilleros ubica también su agenda en un enfoque punitivo. Al igual que con De La Espriella, el experto critica que en los enfoques generales «los candidatos no hacen una profundización sobre esos programas» esenciales para la niñez.

El informe de NiñezYA reconoce que la mayoría de los candidatos proponen cosas buenas, como ampliar la cobertura educativa con tecnología, entregar becas, apoyar a las madres comunitarias y luchar contra el hambre.

Sin embargo, Trilleros advierte que el enfoque sigue estando mal diseñado: «Los planes de gobierno en Colombia tienen un enfoque asistencialista. Muchas veces estas políticas son hechas por tecnócratas y no se toman en cuenta muchas veces las voces o líderes juveniles».

Para cambiar esto, el experto señala tres reformas urgentes que los candidatos están ignorando:

Trilleros propone una política aliada a la educación rural en las regiones: «De que se le garantice una renta vital a cada familia para que no se envíen esos niños a trabajar o que esos niños y jóvenes no se metan en el narcotráfico… sino que se metan a estudiar y puedan tener todo cubierto».

El Programa de Alimentación Escolar está en deuda. «Reformar el PAE (Programa de Atención Escolar) implica acabar con los lazos entre terceros que han favorecido tanto alcaldes como gobernadores a contratistas amigos», asegura el politólogo, exigiendo que la comida llegue de forma efectiva a las zonas más aisladas.

Solo el 10% de las capitales convoca a los Consejos de Juventud (CMJ). Trilleros concluye que el próximo presidente debe «poner incentivos, apoyos para que la voz de los jóvenes se vea reflejada en las políticas públicas tanto a nivel nacional como a nivel regional».

Como advierte NiñezYA, los avances logrados hasta ahora son muy frágiles y no llegan a todos los rincones del país. Si los candidatos no ponen a la juventud en el centro de sus planes para el periodo 2026-2030, el futuro de Colombia se seguirá construyendo a ciegas.