
Ilustración: Isabella Meza Viana
Por: Alejandro Valencia Carmona
En este artículo tratamos un tema difícil: la violencia sexual. Si crees que este contenido puede afectarte, tómate tu tiempo o léelo con alguien de confianza.
Hoy, 16 de abril es el Día de la Sombrilla Azul. Es el día internacional para proteger a los niños y adolescentes varones de la violencia sexual.
¿Sabías que 1 de cada 6 niños en el mundo vive este tipo de violencia?
Es una cifra altísima. Sin embargo, casi no se habla de esto. Por eso, este día busca romper el silencio.
Para entender qué está pasando, existe un estudio muy llamado «Libertad a un precio: El cuidado de los niños varones afectados por la violencia sexual».
Este informe fue publicado en marzo de 2021 por los investigadores Helen Veitch, Jonathan Blagbrough y Lois Engelbrecht.
Ellos investigaron lo que pasa en países como Camboya, India, Nepal y Filipinas. Aunque son lugares lejos, lo que descubrieron nos ayuda a entender lo que pasa en todo el mundo.
Estos son los puntos clave del informe
Ser niño
El informe dice algo muy curioso. A los niños se les da más «libertad» que a las niñas. Pueden salir más a la calle o jugar lejos de casa.
Pero con esa libertad vienen más riesgos, esa libertad tiene un costo.
Están menos protegidos. Muchos adultos piensan: «Es niño, él sabe cuidarse solo» o «A los niños no les pasa nada».
Esto hace que los peligros sean invisibles. Como dijo un niño de Camboya: «Mis padres no se preocupan, creen que sé cómo protegerme».
¿Qué es un hombre de “verdad”?
¿Te han dicho que «los hombres no lloran»?
Esa idea hace mucho daño. El estudio explica que la sociedad espera que los varones sean:
- Fuertes y valientes.
- Independientes.
- Protectores de su familia.
Cuando un chico sufre violencia, siente que falló en ser un «hombre de verdad».
Siente vergüenza y piensa que es «débil». Por eso, muchos prefieren quedarse callados antes que pedir ayuda.
Ahí, esa idea, que supuestamente debe dar fortaleza termina haciendo daño.
Muchas veces, la fortaleza viene de reconocer la debilidad.
Las etiquetas que duelen
En países como Nepal o Camboya, el informe encontró que a veces se culpa a la víctima.
Algunos piensan que el niño fue «codicioso» o que «quería algo a cambio», como dinero o regalos.

Incluso, si el agresor es otro hombre, a la víctima se le señala, se inventan ideas sobre él, en otras palabras, se estigmatiza.
Esto hace que denunciar sea un problema mucho mayor, una pesadilla. El silencio no solo guarda el secreto, sino que aumenta el trauma.
Ahí es mucho más difícil recibir ayuda.
Para estar en la misma página
El informe también aclara conceptos que a veces confundimos.

Comportamiento sexual dañino: Es cuando alguien usa la fuerza, las amenazas o el grooming (ganarse la confianza con malas intenciones) para obligar a otro.
Comportamiento sexual problemático: Son actos que no son apropiados para la edad, como el uso excesivo de pornografía o juegos sexuales que no van con la etapa de desarrollo.
Lo más importante que dice el estudio es que, muchas veces, los chicos que tienen comportamientos dañinos también fueron víctimas antes.
Por eso, el sistema debe ayudarlos a cambiar y no solo castigarlos sin entender su vulnerabilidad.
¿Por qué es tan difícil pedir ayuda?
Según el informe, los niños piden ayuda mucho menos que las niñas, pero, ¿por qué?
Falta de información: Muchos chicos ni siquiera saben que lo que vivieron es un abuso. Creen que es parte de la “experimentación” o un “trato” y ya. Queriendo reducir las cosas.
Miedo al castigo: En países como India, los jóvenes temen que si cuentan algo, sus padres los golpeen por haber estado en esa situación.
Sistemas que no los ven: Muchos servicios de protección están diseñados solo para niñas. Los niños se sienten invisibles en los hospitales o estaciones de policía.
¿Cómo podemos cambiar las cosas?
La campaña de la Sombrilla Azul y 2021 coinciden en algo: necesitamos sistemas que entiendan a los niños y adolescentes.
No se trata solo de leyes, sino de cambiar nuestra mentalidad. Necesitamos:
- Escuchar a los sobrevivientes sin juzgar si son «fuertes» o «débiles».
- Romper el silencio en nuestras comunidades.
- Invertir en investigación para saber cómo apoyar mejor a los chicos.
Un mensaje para ti
Si eres joven, recuerda esto: ser valiente no es aguantar el dolor en silencio y creer que somos de piedra.
Ser valiente es hablar, por muy doloroso que sea.
La violencia sexual afecta a todos por igual, y todos tienen derecho a sanar y recibir apoyo.
Este 16 de abril, la sombrilla azul nos recuerda que proteger a los niños fortalece a las familias.
Y familias fuertes protegen mejor a todos los niños.
Si necesitas apoyo o hacer cualquier denuncia puedes llamar a la línea 141 del ICBF.





