
Ilustración: Isabella Meza Viana
Por: Alejandro Valencia Carmona
Imagina un mundo donde las tareas más aburridas, pesadas o peligrosas ya no las hacen las personas. Sí, parece la historia de una película de ciencia ficción, pero es lo que está pasando ahora mismo.
Los expertos dicen que para 2035 habrá 13 millones de robots humanoides trabajando entre nosotros. Para 2050, esa cifra podría ser de mil millones.
Pero, ¿qué significa esto realmente para nosotros? ¿Estamos listos para ver máquinas parecidas a los humanos caminando por la calle como si nada?

¿Qué es un robot humanoide?
Un humanoide es un robot diseñado con la forma del cuerpo humano. Tienen dos piernas para caminar y manos para agarrar cosas. Pero también hay algo práctico en su diseño, no se trata de que «parezcan» personas por estética.
Se diseñan así porque nuestro mundo está hecho para humanos. Claro, hay robots que tienen otras formas, pero hoy nos vamos a enfocar en los que se parecen a los humanos.
Cristian Muñoz, Ingeniero Electrónico con Maestría en Ciencias, quien trabaja en robótica y es Juez Principal de la Olimpiada Mundial de Robótica para Colombia, explica que un robot es más que una simple máquina.
“Alexa, por ejemplo, no es un robot, es simplemente una máquina que tiene un reconocimiento de voz, pero no va más allá de esto”, dice Cristian.
Al tener nuestra forma, estos robots pueden trabajar en cualquier lugar sin que tengamos que cambiar nada.
Son máquinas de «propósito general». Esto significa que pueden aprender a hacer casi cualquier cosa: desde cargar cajas pesadas hasta cocinar o pintar. Si no viste la película Yo, Robot, con Will Smith, es momento de hacerlo.
“Los robots tienen y tendrán más impacto en áreas donde el humano no pueda desempeñar su función o que sea un riesgo”, explica Cristian
Por ejemplo, pueden ser usados para la exploración espacial, submarina o incluso en medicina o desactivación de explosivos.
Sin embargo, hay niños que creen que la existencia de más robos hará que “seamos más sedentarios”, como lo dice Mia de 10 años en Bogotá.
“Nos pueden quitar el trabajo, porque de pronto lo hacen mejor que nosotros”, cuestiona Mia.
5 robots humanoides que ya están bien adelantados y con menos acción

En lugar de ser solo prototipos en un laboratorio, estos cinco modelos ya están demostrando de qué son capaces en el mundo real:
- Apollo (Apptronik): El músculo de la industria. Este robot es pura fuerza. Ha sido probado por la NASA y es capaz de levantar más de 11,000 kilogramos. Está diseñado para trabajar en muelles de carga y fábricas donde el trabajo es físicamente agotador para una persona.
- H1 (Unitree): El récord de velocidad. Este robot chino es el humanoide eléctrico más veloz del mundo. Corre a casi 12 km/h. Pero no solo corre; gracias a sus sensores avanzados puede freír comida, abrir botellas y usar herramientas de construcción con una precisión increíble.
- Optimus Generation 2 (Tesla): El asistente multiusos. Elon Musk cree que este robot será más importante que sus coches. Ya trabaja en las fábricas de Tesla moviendo piezas. Está hecho con la misma tecnología de inteligencia artificial que los coches autónomos, lo que le permite navegar por lugares complejos sin chocar.
- Atlas (Boston Dynamics): El atleta eléctrico. Es quizás el robot más famoso de internet. Su nueva versión es totalmente eléctrica y mucho más ligera. Puede hacer movimientos complejos y recuperarse de caídas. Su objetivo es ayudar en misiones de rescate o en lugares donde un humano no podría entrar de forma segura.
- El robot de mantenimiento (Japón): El gigante de las vías. En Japón, la empresa West Japan Railway ya usa un humanoide gigante montado en un camión para arreglar las vías del tren. Tiene un alcance de 12 metros de altura y puede usar motosierras o brochas de pintura. Esto evita que los trabajadores corran riesgos de caídas o descargas eléctricas.
El reto de la convivencia
Aunque son herramientas muy útiles, la llegada de los robots plantea preguntas importantes.
Interactuar con un robot no es como hablar con un amigo o vecino.
Hace unos días un robot en China mandó a una señora al hospital porque le pegó un susto.
El robot estaba haciendo una prueba en la calle cuando se encontró una señora quieta en el andén. Ella estaba mirando su celular e interrumpió su paso.
El robot se quedó quieto esperando que ella se moviera, pero la señora pensó que la estaba siguiendo y empezó a gritarle que se fuera.
“¡Me estás acelerando el corazón!”, le gritó la señora al robot que no reaccionaba.
La señora terminó en el hospital y el robot fue escoltado por la policía fuera del área.

Uno de los grandes debates es la ética y la responsabilidad que deben tener los dueños sobre los robots y más cuando fallan.
Ya hay muchos videos donde los robots “se vuelven locos” y terminan golpeando humanos como en una escena de Wall-E.
Algunos líderes tecnológicos creen que estos robots nos harán mucho más productivos y mejorarán nuestra calidad de vida.
Pero para que eso funcione, necesitamos reglas claras. La sociedad debe decidir cómo y dónde queremos que estos robots operen.
Martín, un niño de 9 años de Medellín, piensa en la película de Wall-E donde los robots hacen casi todo por los humanos:
“Los humanos perdieron sus capacidades y los vimos pegados a una silla. Para mí, eso sería lo equivalente a lo que un los robots conquistarán el mundo y pues no me gusta eso de que los robots conquistaran el mundo».
Un futuro de colaboración
Estamos lejos de que haya un robot en cada esquina, pero el cambio ya empezó.
En muchos colegios del mundo se está incluyendo como materia de estudio o electiva en los colegios.
Y los humanoides están pasando de ser experimentos a ser algo más común.
Entender cómo funcionan es el primer paso para estar realmente preparados.
Y tú, ¿te imaginas un mundo donde convivamos con millones y millones de robots humanoides?




