
Ilustración y texto: Alejandro Valencia C
Hoy vuelven a la Tierra los astronautas que fueron a darle la vuelta a la Luna.
¡La NASA lo logró! La misión Artemis II despegó el pasado 1 de abril y ha sido todo un éxito.
El cohete y la nave han rendido mucho mejor de lo que los ingenieros esperaban.
Y los 4 astronautas hicieron historia. Pues llegaron mucho más lejos que cualquier humano en la historia.
Es la primera vez que la cápsula Orión viaja con personas a bordo. Y por eso, uno de los objetivos era probarla para hacer un alunizaje después.
En la NASA necesitaba probar que todo funcionara bien allá afuera y no solo en simulaciones.
Pero, ¿qué ha pasado exactamente allá arriba? ¿Y qué significa esto para el futuro de los viajes espaciales?

Los cohetes
El sistema de lanzamiento espacial, conocido como SLS, funcionó muy bien. Los ingenieros dicen que todo fue «nominal». Una forma elegante de decir que todo salió según el plan.
Incluso, la trayectoria fue tan precisa que la NASA canceló dos correcciones de rumbo. Todo salió perfecto.
No hacían falta. El cohete fue tan exacto que la nave entró directo en su camino hacia la Luna.
La “casa” espacial
El gran reto de esta misión era meter humanos en la nave Orión y que vivieran allí durante diez días.
Querían ver cómo interactúan las personas con la tecnología. Y, como en cualquier mudanza o viaje hubo problemas, siquiera nada grave.
¿Qué aprendimos? Que vivir en el espacio tiene sus retos:
El baño falló: Hubo algunos inconvenientes técnicos con el inodoro.
El agua: Un problema con el dispensador obligó a la tripulación a guardar agua en bolsas por precaución.
A pesar de estos detalles, la nave demostró ser segura para llevar personas.
Los ingenieros ahora saben que el sistema de propulsión y el soporte vital funcionan de verdad.
Una vista que quita el aliento
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen no solo fueron a probar la carcasa de Orion y el baño a gravedad cerol. También hicieron ciencia.
Durante su viaje, observaron 35 formaciones geológicas en la Luna.
Vieron colores que podrían decirnos qué minerales hay en el suelo lunar. Además, fueron los primeros humanos en ver con sus propios ojos la cuenca Orientale, un cráter gigante de casi 1,000 kilómetros.
Incluso vieron un eclipse solar desde el espacio profundo. Victor Glover, el piloto, dijo que parecía algo «irreal».

Incluso si quieres cambiar el fondo de pantalla de tu celular, tablet o pc, acá puedes descargar las fotos que tomaron los astronautas en esta misión.
Un cráter con nombre propio
Hubo un momento que hizo llorar a todo el centro de control en la Tierra. El astronauta Jeremy Hansen pidió nombrar un cráter brillante cerca del cráter Glushko.
Lo llamó «Carroll».
Ese era el nombre de la esposa de Reid Wiseman, el comandante. Ella falleció hace poco.
Sus hijas estaban viendo todo desde Houston cuando se realizó el homenaje. Fue un momento de silencio y abrazos a miles de kilómetros de casa.
No solo se trata de avanzar en la ciencia, sino de llevar la humanidad con nosotros siempre.
Llegaron a los 405,000 kilómetros de distancia de la Tierra. Con esto, superaron la marca que tenía el Apolo 13 desde el año 1970. Imagínate estar a esa distancia de tu casa.
¿Y ahora qué sigue?
La misión todavía no termina. El momento más tenso será el regreso a casa esta noche. La cápsula Orión tiene que aterrizar en el océano Pacífico, cerca de San Diego, California.
La nave entrará en la atmósfera a una velocidad de 40,000 km/h.

Los ingenieros están un poco nerviosos porque en la misión anterior (Artemis I), el escudo térmico sufrió daños inesperados.
Esta es la prueba final de fuego, casi que literalmente. Si el escudo resiste bien superará su prueba.
¿Las siguientes fotos serán desde la Luna?
La NASA y el presidente Trump quieren que el próximo alunizaje sea en 2028.
Es un objetivo muy ambicioso.
Algunos científicos creen que todavía faltan tres o cuatro años para estar listos del todo.
Pero gracias a lo que aprendimos en estos diez días de Artemis II aumentan las probabilidades de lograrlo para esa fecha.
Ya sabemos que la nave Orión puede ir y volver. Ahora falta ver si los módulos de aterrizaje, la política y la plata pueden mantener de una de las misiones más complejas de la historia.
Artemis II nos ha dado esperanza y mucha inspiración.
Y tú, ¿crees que habrá alunizaje en el 2028?




